Las acampadas por el derecho de la vivienda de Málaga y Granada han llegado a su fin este domingo, 11 de octubre, después de dos semanas de movilizaciones. Los manifestantes han comenzado a desmontar las tiendas instaladas en la Plaza de la Constitución de Málaga y en el Palacio de Congresos de Granada, aunque ambos movimientos han anunciado que continuarán con sus reivindicaciones y prepararán una huelga general por la vivienda.
En Málaga, la jornada de despedida ha transcurrido en un ambiente de «mucha normalidad» y «mucha alegría», según ha explicado Rosa Galindo, la portavoz del colectivo «Un Techo por Derecho» a Europa Press. La representante ha destacado los vínculos creados durante estos días y ha insistido en que el final de la acampada no significa el fin de la movilización.
Una comida colectiva a modo de despedida en la Plaza de la Constitución de Málaga
Alrededor de 200 personas han participado en una comida colectiva celebrada en el centro de la capital malagueña. La jornada también ha contado con actuaciones de artistas como María de Chambao y María Ruiz, además de otras personas que se han sumado a la iniciativa. El colectivo malagueño ya ha puesto fecha para sus próximos movimientos. Este lunes, a las 19:00, celebrarán una asamblea en la Plaza de la Constitución para comenzar a organizar la huelga general.
Granada llama a extender la movilización a los barrios y centros de trabajo
En Granada, las organizaciones y personas que han impulsado la acampada del Palacio de Congresos también han anunciado este domingo el abandono de este espacio. En un comunicado, han defendido que la decisión no supone un paso atrás, sino la apertura de una nueva etapa para ampliar la movilización.
Los manifestantes consideran que la acampada ha cumplido su función como herramienta de protesta y que ahora el objetivo debe ser extender la organización a los barrios, los centros de trabajo y los centros de estudio. En este sentido, han señalado que el movimiento no debe limitarse a quienes han participado directamente en la acampada, sino llegar también a las personas afectadas por la precariedad.
Tanto en Málaga como en Granada, los participantes han situado la continuidad de las reivindicaciones en el centro de sus próximo pasos. La intención es reforzar la coordinación entre colectivos de vivienda, sindicatos y otras organizaciones para ampliar la capacidad de movilización.
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