El histórico exdiputado por Cádiz celebra el fin de la Verja como el inicio de una era de prosperidad. Desde su actual posición, jubilado de la política activa tras más de dos décadas de servicio público, Salvador de la Encina contempla el histórico acuerdo sobre Gibraltar con un profundo optimismo. Su deseo es firme: que los próximos 20 años sean de renacimiento económico y social para toda la comarca.
El fin del sufrimiento en la frontera
En este día histórico, el exparlamentario ha querido dirigir su primer y más especial recuerdo a los miles de operarios que cruzan diariamente la frontera, de los cuales 12.000 son residentes en La Línea de la Concepción. Han estado durante décadas sufriendo colas en la frontera, retrasos injustificados por causas políticas y, en definitiva, sin saber cuándo iban a llegar o salir de sus trabajos, una situación que hoy llega a su fin.
«La Línea ha sido la cenicienta en todo el tema de Gibraltar, muchas veces con una política de Estado mal aplicada, porque yo entendí siempre la política en beneficio de los ciudadanos»
Veintidós años de lucha transfronteriza
Al echar la vista atrás sobre sus 22 años de servicio público, que culminaron en su última etapa como presidente de Puertos del Estado, evoca con especial nitidez sus comienzos en el Congreso de los Diputados. Recuerda perfectamente un agrio debate parlamentario en 1997, siendo un joven diputado, con José Manuel García-Margallo, cuya postura respondía a la vieja escuela del «Gibraltar español» que olvidaba por completo a los linenses. Desde entonces comenzó una lucha de dos décadas junto a colectivos como el Grupo Transfronterizo y los sindicatos.
En este camino, De la Encina ha tenido palabras de afecto para Lorenzo Periañez, representante de la pequeña empresa de La Línea, y para Juan José Uceda, a quien define como un pilar básico e incansable. Recuerda que Uceda puede contar grandes anécdotas de horas de espera y llamadas al entonces ministro Alfredo Pérez Rubalcaba para deshacer las largas colas provocadas por aquella política mal aplicada.
«Uceda vivió conmigo de cerca horas de espera y llamadas al ministro Rubalcaba para deshacer esas largas colas por una política mal aplicada. Todos esos son los recuerdos que hoy tengo».
Reconocimiento al periodismo local
Finalmente, el exdiputado ha reconocido el papel crucial de los periodistas de la comarca, quienes han permanecido siempre al pie de la Verja sufriendo las épocas de tensión y celebrando ahora este desenlace. De la Encina ha cerrado su intervención enviando un abrazo fraternal y un recuerdo entrañable a todos los ciudadanos del Campo de Gibraltar, con la mirada puesta en un futuro donde la economía y su gente mejoren de forma histórica.



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