A pocos días de que Triana vuelva a vestirse de fiesta para celebrar una nueva edición de la Velá de Santiago y Santa Ana, la artista María Tapia desgrana el proceso creativo del cartel anunciador de 2026, una obra que invita a detener la mirada para descubrir una composición construida desde la documentación histórica y el simbolismo.
La pintora explica que todo comienza mucho antes del primer trazo sobre el lienzo. «Al principio necesito documentarme y necesito estudiar la historia y todas las referencias que voy a tener para trabajar y hacer la composición», señala. Esa investigación previa se traduce en un gran panel de trabajo donde reúne imágenes, apuntes y bocetos que poco a poco desembocan en la obra definitiva.
«Lo voy disponiendo todo en un panel y me voy centrando cada vez más en la obra principal hasta que hago el boceto definitivo, normalmente a escala del cuadro original antes de pasarlo al lienzo», explica.
Un abanico para contar la Velá
El elemento vertebrador del cartel nace de una idea aparentemente sencilla: un abanico. Sin embargo, Tapia convierte ese objeto cotidiano en el soporte desde el que narrar la identidad de la fiesta.
«Empecé desde la idea del abanico porque me parecía muy representativa tanto de Triana como de la tradición andaluza. Además, la Velá es la feria de Triana y se celebra en julio, en pleno calor de Sevilla, así que me pareció el elemento idóneo para contar todo lo que es el evento», afirma Tapia.
A partir de ahí, la composición reúne algunos de los espacios más reconocibles del barrio: el Puente de Triana, la Capillita del Carmen, el monumento a la Mujer Trianera, las escalinatas que conducen a la calle Betis, las casetas y la parroquia de Santa Ana, epicentro de los tradicionales gozos.
Entre los numerosos guiños escondidos en la pintura destaca una caseta con toldos rojos donde la artista decidió firmar la obra. «Haciendo un guiño al Betis y al Sevilla, los equipos de la ciudad. Yo soy sevillista, entonces lo firmé ahí y también para darle ese toque de color que, junto con la bandera del chico de la cucaña, rompía esa gama de azules inspirada en las cerámicas», asevera la cartelista.
Una tipografía que también cuenta historias
El cartel no se entiende sin el trabajo tipográfico desarrollado junto a la diseñadora Laura Anaya. «Para nosotras era muy importante que tanto la tipografía como la imagen se complementasen, que participasen la una de la otra y que al mismo tiempo contasen la historia de la fiesta que anuncia», confiesa Tapia.
Cada palabra esconde referencias visuales relacionadas con Triana. En el nombre del barrio aparecen una guitarra y un farolillo como homenaje al flamenco, mientras que estrellas, flores y motivos cerámicos evocan tanto la ornamentación tradicional como las noches de la Velá.
Uno de los detalles que más curiosidad ha despertado entre quienes ya han contemplado el cartel es un ojo integrado en la palabra «Santa». Lejos de cualquier interpretación contemporánea, la artista aclara su significado histórico.
«Cuando empiezo a trabajar siempre me gusta documentarme y saber el origen de la fiesta. La Velá tiene su origen en Alfonso X el Sabio, que tuvo un problema ocular y se encomendó a Santa Ana. Queríamos que ese ojo estuviera dentro de la tipografía para destacar este hecho histórico», revela María Tapia.
La responsabilidad de anunciar una tradición
Firmar el cartel de una de las celebraciones más antiguas de Sevilla supone para Tapia un ejercicio de equilibrio entre innovación y respeto.
«No diría que siento miedo, pero sí una gran responsabilidad como artista, sobre todo cuando se trata de anunciar una fiesta tan arraigada en una ciudad como Sevilla», asegura la cartelista de la Velá de Santa Ana 2026.
Siempre trabajo desde el respeto, pero también intento llevármelo a mi lenguaje, a mi forma de expresarme. Creo que es muy importante que la cartelería esté evolucionando y que presente una visión contemporánea
«Siempre trabajo desde el respeto, pero también intento llevármelo a mi lenguaje, a mi forma de expresarme. Creo que es muy importante que la cartelería esté evolucionando y que presente una visión contemporánea y actual de algo tan tradicional», señala la propia artista.
Recuerdo a Manolo Cuervo
Durante la conversación también hubo espacio para recordar la reciente pérdida del artista Manolo Cuervo, figura clave en la renovación de la cartelería sevillana y referente para varias generaciones de creadores.
«Tuve la suerte de conocer a Manolo cuando todavía yo estaba estudiando la carrera y me ayudó mucho cuando estaba empezando y tuvimos una buena amistad», revela emocionada María.
Para Tapia, el legado de Cuervo trasciende su producción artística, pues «gracias a él, muchos de los artistas que estamos trabajando hoy en Sevilla nos atrevemos a dar una visión nueva y contemporánea de las tradiciones.»
Un proyecto que continúa más allá del cartel
Aunque el cartel ya anuncia la Velá de Santiago y Santa Ana 2026, la artista explica que el proyecto sigue creciendo con nuevas piezas inspiradas en la obra original, concretamente ha realizado unos abanicos muy bonitos para que todo el mundo los tenga en la Velá, además de unas balconeras.
Paralelamente, María Tapia prepara un nuevo proyecto que verá la luz previsiblemente en septiembre y continúa trabajando en la que será su próxima exposición individual.
Con una mirada que une tradición, historia y un lenguaje artístico plenamente contemporáneo, María Tapia ha conseguido mucho más que ilustrar la Velá de Santiago y Santa Ana. Ella ha creado una obra que invita a descubrir, recordar y sentir la esencia de Triana.



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