En medio de una negociación trascendental, el pasado viernes 26 de junio coincidían Juanma Moreno y Mnauel por separado en la tradición de la Saca de las Yeguas de Almonte. No hay constancia ni información oficial de si se vieron o se pudieron reunir. Las negociaciones herméticas, a puerta cerrada, las llevan políticos de confianza de cada uno de los líderes de los partidos más allá de un primer encuentro en el que sí intercambiaron posturas, que haya trascendido públicamente.
Los analistas políticos no dan crédito a lo que está sucediendo en el Parlamento de Andalucía, donde parece que Juanma Moreno podría estar entre la espada y la pared tras su gran resultado del 17 de mayo y enrocado en esa posición del que tiene ventaja pero el que aprieta las tuercas por debajo no se rinde. De puertas para fuera la sensación es que el verano puede ser largo en términos de política andaluza y sin acuerdo.
No obstante, en política y en la vida en general nunca conviene dar nada por hecho. «El día es largo», decía este lunes un Gavira que abría así una pequeña ventana a ese cambio de último hora, ese giro de guion que todo lo puede cambiar en la votación de este martes si es que de alguna forma ambas formaciones han podido acordar algo en las menos de 24 horas transcurridas desde el discurso de Moreno hasta que este jueves vuelvan a hablar.
Según la izquierda: «Puro teatro»
Desde la izquierda, las tres formaciones (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) no se creen la puesta en escena de PP y Vox y desde hace semanas han insistido en que todo es «puro teatro» y que el pacto se está cociendo a fuego más lento o más rápido desde los despachos de Madrid. Aunque, dicho sea de paso, en la bancada de la izquierda también andan desconcertados por la falta de información y de pistas en todo este proceso.
De hecho, las formaciones de la izquierda podían aprovechar el supuesto descontrol que tiene un impávido Juanma Moreno que se niega, por el momento, a hacerle la gracia a Vox de hablar de inmigración o de prioridad nacional como de ceder a la consejería que reclama el partido de Santiago Abascal. Para el líder del PP ahora mismo solamente existen «la vía andaluza», «la política tranquila» y el «diálogo»: su retahíla favorita que ya plasmó en su ‹Manual de convivencia›
¿Qué hicieron en Almonte el pasado viernes? ¿Y este lunes?
¿Qué hicieron Juanma Moreno y Manuel Gavira en Almonte? ¿Se llegaron a ver o simplemente tenían la necesidad de participar de esta tradicional fiesta ancestral en la localidad onubense? ¿Y este lunes? ¿Acaso un telefonazo o un DM?
Aunque parece que el «no» de Vox es un hecho y que Juanma Moreno no lograría este martes su objetivo ni al paso que va tampoco el jueves, la única cuestión que despista es la flema que muestran algunos dirigentes del PP a los que no se ve para nada tensos pese a que la situación invita al nerviosismo como poco. Desde luego, si están actuando unos y otros es para que lo tengan en cuenta la Academia del Cine.



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