«Un reglamento se puede interpretar, una resolución judicial se tiene que respetar», clara, concisa y firme la respuesta del Málaga Ciudad Redonda ante la decisión que ha tomado la RFEF que pondría en peligro el destino de la entidad. La Federación, según Manuel Heredia, «quiere destruir al equipo» y todo esto se debe a una normativa que se ha aplicado al conjunto malagueño de manera incorrecta.
En el escrito reclaman que el club ha seguido, bajo la supervisión de la ley (jueza y Federación), todos y cada uno de los procesos que se les ha ido indicando. Cumpliendo con los pagos que exigió y cobró la RFEF y asumiendo todos los gastos: trabajadores, Seguridad Social, licencias, obligaciones federativas, cantera y competición. Con todo ello, aun así no recibió ni un solo euro en ayudas ligadas al proyecto por parte del organismo por el conflicto del reconocimiento.
Además, todo esto carece de sentido entre lo que se dice y lo que se hace ya que la propia RFEF «permitió competir a los tres equipos, tramitó 43 licencias y autorizó el playoff de ascenso a Primera del club, cuarto equipo clasificado». El mismo 12 de junio, una vez finalizada la temporada, se decidió negar la categoría a los malagueños. La entidad presentó los documentos necesarios que se reclamaban esa misma mañana, aunque a las 19:25 del mismo viernes «se notifica la adjudicación de la plaza a otro club».
Finalmente, el club malagueño terminó su comunicado reivindicando el escrupuloso cumplimiento de la ley que han llevado a cabo y manda un mensaje al entorno del club: « A nuestra afición, jugadores, técnicos y familias: este escudo no se apaga. Málaga merece fútbol sala».
Incongruencia de la RFEF con su decisión sobre el Málaga CR
Según la normativa del organismo, ningún equipo que se encuentre en concurso de acreedores o en proceso de quiebra puede disputar competiciones nacionales. Sin embargo, eso pasaba con el antiguo UMA Antequera que, aunque es el mismo equipo en sí, sufrió una remodelación. Heredia invirtió más de 800.000 euros para sacar de dicho proceso al club, todo ello con la luz verde de la jueza instructora del caso y de la propia Federación.
Sin embargo, el problema reside en que ahora el organismo, después de llevar a cabo un año completamente normal, compitiendo y disputando en la Segunda División del fútbol-sala español, tira de esa norma para excluir al Málaga Ciudad Redonda de todas las competiciones nacionales. De hecho ha llegado ya a ceder la plaza del conjunto costasoleño al Unión África Ceutí, poniendo en juego el desarrollo profesional de jugadores y la vida de muchas personas trabajadores del club y familiares.



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