El Unicaja de Txus Vidorreta venció a Morabanc Andorra por 92-84, en un encuentro en el que estuvieron por delante todo el transcurso del mismo. Desde el inicio abrieron un pequeño margen y con el paso de los minutos fue aumentando cada vez más la brecha.
Ignars Brazdeikis acabó como máximo anotador del encuentro para los de verde y morado, aunque destacó la coralidad en este apartado, con hasta seis jugadores por encima de los 10 puntos.
El Unicaja comenzó dominando el encuentro, mostrando un buen repertorio de recursos en ataque. Melwin Pantzar, como jefe de operaciones, y Amine Noua, con su entrega y sus recursos en ataque, guiaron el parcial, alcanzando el 16-9 en el ecuador del primer cuarto.
Con el paso a las segundas unidades el equipo local perdió fuelle en ataque y tuvo varias pérdidas que acercaron a los andorranos en el marcador. El encuentro se marchó con ventaja corta para el Unicaja, gracias al 24-20.
El segundo cuarto mostró las dos caras de este Unicaja. Un pequeño parcial de 9-2 al inicio de este periodo llevó a los malagueños a alcanzar los dobles dígitos de renta por primera vez en el encuentro, especialmente gracias a los puntos tras rebote ofensivo (33-22). Los de Txus Vidorreta no bajaron el pie del acelerador y los puntos de Ignars Brazdeikis abrieron aún más la herida hasta llegar a los 15 puntos de renta (39-24).
Cuando parecía que se avecinaba una tarde plácida en el Martín Carpena el conjunto visitante recortó la distancia en los minutos previos al descanso, especialmente gracias a varios triples liberados y a algunas pérdidas del conjunto de Los Guindos. Tal fue el mal rendimiento de los locales que el Morabanc Andorra recortó hasta llegar al 47-39, resultado con el que se marcharon a vestuarios.
El Unicaja salió con ideas frescas en ataque, especialmente destacaron Ignars Brazdeikis y David Kravish. Este último sumó también en el apartado defensivo, con intimidación y algún tapón que le recompensó la afición local con una gran ovación. Por su parte, la dupla formada entre Akinjo y Pustovyi sostuvo al conjunto entrenado por Tabak, rondando en todo momento la barrera de los dobles dígitos de diferencia.
Los últimos instantes del tercer cuarto tuvieron bastante polémica. Los colegiados pitaron una posible falta en defensa del equipo visitante pero sin embargo señalaron falta antideportiva sobre Pustovyi. Entre esta decisión y algunas que cayeron del lado visitante, el Martín Carpena achuchó y mostró su descontento con el cuerpo arbitral.
El choque llegó con el 72-63 al inicio del último cuarto. Otro buen inicio de los malagueños volvió a abrir la veda, y gracias a un parcial de 7-0 alcanzaron los 16 de renta a falta de ocho minutos por jugar. El conjunto andorrano no bajó los brazos y trató de disminuir la ventaja, pero ciertos destellos del cuadro local imposibilitaron un final competido. Los malagueños se llevaron el gato al agua por 92 a 84, con una actuación coral en ataque y mostrando tramos ilusionantes de cara al futuro.
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