Tiene Carlos Espí todo para ser el superhéroe de Mourinho. Una apariencia juvenil con la que pasar desapercibido y el don de la oportunidad. Se vistió el punta otra vez de vengador para rescatar al Madrid, que sesteó en el Martínez Valero cuando iba ganando 0-2. Osorio y Fer Niño lo igualaron para el Elche y, cuando al técnico portugués ya le corría una gota de sudor frío por la espalda, apareció su salvador una vez más.
Tiene un gran problema este Madrid, que pretende vivir de la llama intermitente que desprenden sus estrellas. En dos chispazos, aunque con poco brillo, dejó el partido contra el Elche casi sentenciado. Tal fue la tranquilidad que invadió a los merengues que cayeron en los brazos de Morfeo, inyección de vida para el conjunto franjiverde. No faltó mucho para que los de Anselmi aprovecharan la pachorra madridista. Solo, tal vez, que no entrara al campo el asombroso Espí.
Ficha técnica
- Elche CF: Dituro; Buba Sangaré (Rubén Sánchez, min. 68), Redondo, Víctor Chust, Roy Revivo; Marc Aguado (Lemar, min. 58), Gonzalo Villar, Martim Neto (Fer Niño, min. 68); Germán Valera (Cepeda, min. 58), Tete Morente (Josan, min. 80) y Osorio.
- Real Madrid: Courtois; Alexander-Arnold (Carlos Espí, min. 86), Konaté, Dean Huijsen, Cucurella; Tchouaméni (Endrick, min. 86), Fede Valverde; Diomande (Dumfries, min. 90+2), Arda Güler (Jude Bellingham, min. 68), Vinícius (Brahim Díaz, min. 68); y Kylian Mbappé.
- Goles: 0-1: Arda Güler, min. 25; 0-2: Kylian Mbappé, min. 33; 1-2: Osorio, min. 71; 2-2: Fer Niño, min. 83; 2-3: Carlos Espí, min. 90+1.
- Árbitro: Jesús Gil Manzano, del comité extremeño. Amonestó a los locales Aguado, Cepeda, Josan y Villar, así como a los visitantes Diomande y Konaté.
- Incidencias: encuentro correspondiente a la 6ª jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Martínez Valero de Elche, ante 30.383 espectadores. Antes del inicio del partido, los jugadores de ambos equipos saltaron al campo con una camiseta de apoyo a Ceuta que rezaba el lema ‹Todos somos caballas›. Vinícius, Mbappé y Konaté se la quitaron.
Así fue el partido
El equipo de Mourinho se presentó en el Martínez Valero con aires de funambulista y un paso vacilante por la cuerda floja. Merodeaba las dependencias de Dituro, sí, pero parecía equipado con las balas de fogueo. A Osorio, en cambio, le bastó un giro de peonza y un obús mal dirigido para infundir temor. Pero tenían los ilicitanos un hándicap importante en su empeño por pegarse tiros en el pie.
Perdonó Vinícius en una salida erratica de los de casa, aunque no hubo clemencia en una falta de Víctor Chust a Valverde, evitable cuando el charrúa intentaba levantar una pared de papel con Diomande. La acomodó Arda Güler sobre el césped y soltó un latigazo magistral, petrificado Dituro ante la pasión turca. Un golazo que descompuso al Elche como un azucarillo en el café.
Pretendieron los de Anselmi elevar la dureza para, así, equilibrar el pulso, pero Mourinho dio luz verde a un Fórmula 1 que debió de recoger prestado en el MadRing el otro día. Se escapó Diomande en un sprint endiablado que levantó las pegatinas de Revivo en un contragolpe de los que gustan al técnico luso y sirvió atrás, a la orden de Mbappé. Anotó el ‹10›, que acabó dolorido tras chocar con el arquero, pero el que esbozó una sonrisa liberadora fue el extremo.
Fueron benevolentes los blancos hasta la pausa para el avituallamiento, con el Elche fuera de cobertura, pero tal vez no esperaran que a la vuelta de los vestuarios recuperaran la conexión. El Madrid cayó presa de un profundo letargo, como si se hubiera pinchado con una rueca encantada, y los franjiverdes afilaron el colmillo. Osorio olfateaba, vehemente al reclamar una mano en el área de Konaté, pero el colegiado no apreció posición extraña en el toque que desvió su volea.
El Elche iguala tras el descanso
Había acudido Anselmi a la despensa para aderezar el choque con una pizca de Lemar y un chorreón de Cepeda cuando Mbappé se vio venir la debacle. Disparó desviado en un intento de espabilar a los suyos, pero con la mirilla desviada. Los anfitriones, en cambio, sí se iban viniendo arriba, con el cañón a cada jugada mejor calibrado. Hasta que tanto agitar la lata tuvo su premio.
Se aventuró Cepeda hasta alcanzar el confín del terreno de juego y elevó el esférico para que Osorio convirtiera su frente en un martillo, abatido Courtois. El Madrid todavía tenía ventaja, pero le vinieron flashbacks terroríficos y se echó a temblar. A Josan y Fer Niño, que olieron el miedo, se les inyectaron los ojos en sangre. Despejó mal Cucurella y Lemar convirtió en pase para la carrera del primero de ellos. El ariete, en el área, escribió el abc del delantero: control y gol. Magistral entre las piernas de Valverde.
Le quedaban pocos latidos al encuentro y Mourinho llamó a filas a sus reclutas más jóvenes, Carlos Espí y Endrick. Erraron ambos nada más entrar, aunque tiene el espigado delantero de Tavernes de la Valldigna el don de la oportunidad. Bellingham desplegó las capacidades de su físico hercúleo, de nuevo a un nivel excelso, y puso a Mbappé a correr. El superhéroe blanco persiguió de inmediato la señal de emergencia en el cielo y solo tuvo que esperar que el galo se la sirviera en bandeja, ya con el tiempo cumplido. Es su gran poder. Y salvar al Madrid, parece, su gran responsabilidad.
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