Marruecos ha jugado sus cartas antes del debate sobre la crisis migratoria de Ceuta que tendrá lugar en el Parlamento Europeo. La representación marroquí ante la Unión Europea y la OTAN ha enviado este lunes una carta a varios eurodiputados españoles para trasladarles la versión de Rabat sobre la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma a finales de julio.
Este mensaje ha sido seleccionado de manera entre los destinatarios figuran eurodiputados del PSOE, PNV y ERC, mientras que representantes del PP, Vox, Sumar, Compromís, Podemos y BNG no recibieron la misiva.
Fechada en un principio para el 14 de septiembre, la carta pretende fijar la posición de Marruecos ante la resolución que se votará esta semana en la Eurocámara. Desde Rabat aseguran que se han comprometido a readmitir a todas las personas que entraron en Ceuta durante la crisis, incluidos ciudadanos marroquíes, menores no acompañados y nacionales de terceros países.
Marruecos también sostiene que sus autoridades están investigando qué provocó la llegada repentina de miles de personas a la ciudad autónoma y apunta directamente a la desinformación difundida a través de las redes sociales. En su versión de los hechos, también señala la posible actuación de redes dedicadas al tráfico y la trata de personas.
Los representantes de Marruecos recuerdan que las declaraciones realizadas por el Gobierno español durante la crisis, cuando desde el Ejecutivo se afirmó que la información disponible no permitía atribuir directamente a Marruecos la responsabilidad de lo ocurrido. Rabat pone igualmente en valor la cooperación desplegada para facilitar el regreso de la mayoría de los migrantes que habían entrado de forma irregular.
Marruecos cuestiona qué interés tendría en provocar una crisis
Desde Marruecos creen que un enfrentamiento de este tipo tendría poco sentido en un momento en el que la UE es su principal socio y las relaciones entre ambas partes atraviesan, según la diplomacia marroquí, una etapa de fortalecimiento.
En este contexto, Rabat plantea si tendría sentido que el país hubiera provocado deliberadamente una crisis migratoria precisamente durante una jornada de especial relevancia simbólica.
La carta defiende también que una llegada de varias decenas de miles de personas en un periodo muy corto, muchas de ellas dispuestas a cruzar el Mediterráneo poniendo en riesgo sus vidas, no puede gestionarse mediante el uso de fuerza letal.
Marruecos insiste en que tampoco considera la fuerza letal una solución para hacer frente a los flujos migratorios y asegura que su actuación se ajusta a las normas aplicables en este tipo de situaciones.
Rabat reivindica su cooperación migratoria con España
Con esta carta, Rabat busca trasladar directamente a los eurodiputados su interpretación de la crisis de Ceuta antes de que el Parlamento Europeo fije su posición sobre unos hechos que volvieron a poner en primer plano la relación entre España y Marruecos y la gestión de la frontera sur de la Unión Europea.
Síguenos en redes






