Gianni Infantino continuará ligado a la presidencia de la FIFA, al menos como aspirante. El máximo organismo del fútbol mundial confirmó este domingo que el dirigente suizo se presentará a la reelección en los comicios de marzo de 2027, en un contexto marcado por la crisis que provocaron sus planes para abrir la Copa del Mundo a la inversión privada.
Un portavoz de la entidad trasladó a la agencia AFP que la intención de Infantino era conocida desde abril, cuando el propio dirigente adelantó que buscaría un nuevo mandato. Según explicó, «nada ha cambiado» respecto a esos planes, por lo que Infantino optará de nuevo al cargo.
El dirigente suizo confirma que mantiene intacta su intención de repetir en el cargo, anunciada ya el pasado abril
Se despejan así las dudas sobre una posible renuncia tras semanas de polémica en torno a la gestión del presidente suizo al frente del fútbol mundial.
El origen de la polémica
El anuncio llega después de que Infantino tuviera que retirar, entre fuertes críticas, su propuesta para permitir la entrada de capital privado en la organización del Mundial. Pese a ese traspié, su hoja de ruta no ha variado: buscará un cuarto mandato consecutivo, el último que le permite el reglamento de la FIFA.
Infantino tuvo que retirar entre críticas su plan para abrir la Copa del Mundo a la inversión privada
Si logra la reelección, Infantino seguiría gobernando el fútbol mundial hasta 2031, ampliando así un ciclo al frente de la institución que arrancó en 2016 y que ya fue renovado en 2023.
¿Quién puede hacerle sombra?
Aunque de momento es el único aspirante declarado, no todos los apoyos con los que contaba en el pasado están garantizados. El nombre que más suena como posible rival es el de Victor Montagliani, presidente de la confederación de fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF).
Montagliani ocupa además la vicepresidencia de la FIFA y durante años fue visto como un aliado cercano de Infantino. Sin embargo, la relación se ha ido enfriando, especialmente a raíz del plan para privatizar parte del Mundial, un proyecto que el dirigente canadiense nunca terminó de compartir. El otro nombre que sonaba con fuerza, el del presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, queda descartado: el esloveno ya ha renunciado a presentarse a estas elecciones.
Ceferin descarta presentarse y Montagliani, antiguo aliado del suizo, se perfila como su rival más serio
La tensión con España
La figura de Infantino está además en entredicho en España por su estrecha relación con Marruecos, uno de los tres países organizadores del Mundial 2030 junto a España y Portugal. El malestar creció después de que el diario británico ‹The Times› revelara que el presidente de la FIFA habría ofrecido a Rabat la final de esa cita como recompensa por su apoyo incondicional, una información que la propia FIFA ha negado de forma tajante.
La filtración provocó un notable rechazo en el ámbito futbolístico y político españoles, hasta el punto de que en el Congreso se ha llegado a plantear revisar la organización conjunta del torneo si finalmente es Marruecos quien acoge el partido decisivo.
Los apoyos actuales
Por ahora, Infantino mantiene el respaldo de tres bloques de peso: Arabia Saudí, país que organizará el Mundial de 2034; la confederación africana de fútbol, y la sudamericana. Ese respaldo será clave a la hora de sumar votos, ya que para renovar su mandato necesitará el apoyo de la mayoría simple de las 211 federaciones que integran la FIFA.
El plazo para presentar candidaturas a estas elecciones se cierra el 18 de noviembre, un mes y medio antes de que arranque de forma oficial la carrera hacia marzo de 2027.



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