El Sevilla FC empata a uno frente al RCD Espanyol en Cornellà-El Prat tras jugar casi toda la segunda mitad con un jugador menos por la expulsión de Sangante. Stassin adelantó a los hispalenses en el minuto 85, pero Marcos Fernández rascó un punto para los locales al final del largo descuento.
Los de Luis García Plaza visitaban al RCD Espanyol en la cuarta jornada de la competición doméstica tras perder en casa ante el Atlético de Madrid la semana anterior. El conjunto nervionense buscaba en la Ciudad Condal el nueve de doce para volver a meterse en puestos Champions.
El partido comenzaba con una amarilla muy temprana para un Kochorashvili que quizá se estaba cavando su propia tumba, ya que el georgiano estuvo cerca de ver la segunda amarilla con otra falta sobre Dolan cuando el conjunto perico intentaba salir a la contra.
Reparto de ocasiones
Los primeros minutos estuvieron marcados por las oportunidades que tuvieron ambos conjuntos. Los catalanes comenzaron amenazando la portería de un Vlachodimos que tuvo que realizar una gran parada a una falta muy bien lanzada por Javi Hernández.
No se llegaba al minuto diez y el que tuvo el primer gol de la noche fue Robbie Ure. El escocés recibió un gran balón de Kike Salas dentro del área perica, aunque el exjugador del Sirius no remató con precisión y dejó escapar la primera oportunidad hispalense para abrir la lata.
Justo antes de que sucediera la segunda gran ocasión en la que podía haber llegado el gol sevillista, los homenajes a Antonio Puerta y Dani Jarque se evidenciaron en el RCDE Stadium, como viene siendo costumbre. Todo ello, gracias a los aplausos tanto de los aficionados locales como de los blanquirrojos desplazados a Barcelona.
Mejoría perica
Tras un inicio de claro dominio sevillista, el Espanyol comenzó a mejorar, tejer más jugadas por dentro y, a la vez, encontrar a Dolan, el mayor puñal de los locales en banda, para suministrar balones a un Roberto Fernández que no terminaba de conectar con el esférico para generar peligro real.
Un disparo lejano de Javi Hernández que acabó rozando la portería defendida por Odysseas Vlachodimos precedió a la siguiente gran ocasión de la noche: un despiste de Dmitrovic que casi termina en susto local, ya que el guardameta perico, y exportero del Sevilla, se confió con la presión de Robbie Ure.
El serbio le tiró un recorte al escocés, pero el balón se alejó de su zona y casi provoca un gol de Miguel Sierra, que fue el que recogió el balón a unos 35 metros de la portería para disparar con el exterior de su pierna izquierda. El portero del Espanyol pudo recuperar la posición a tiempo e impedir el primero de la noche.
Con esta ocasión y cuatro amarillas se marchaban pericos y sevillistas a vestuarios. Mucho por mejorar en ambos conjuntos, que iban a encarar la segunda mitad sabiendo que, de ganar, los primeros se colocarían novenos con seis puntos, mientras que los segundos ascenderían hasta la cuarta plaza y conseguirían el destacado nueve de doce.
Jarro de agua fría
La segunda mitad comenzó con un ritmo similar al que había sobre el verde cuando Miguel Sesma decretó el final del primer tiempo. Sin embargo, García Plaza no tardó en hacer los primeros cambios, ya que entraron los recién llegados Stassin y Fofana por Robbie Ure y Kochorashvili.
A los dos minutos, el plan que había planeado el técnico madrileño se vino abajo cuando Roberto Fernández recibió un balón entre defensas y Arouna Sangante cometió un error fatal, aunque al entrenador blanquirrojo le pareciera una barbaridad la decisión del colegiado.
El árbitro riojano optó por mostrar la tarjeta roja directa al central sevillista, que había ido al suelo para cortar la ocasión del delantero natural de Puente Genil y que, a pesar de tocar balón, derribó al ariete portugués siendo el último hombre de la zaga.
Susto y alegría
Nada más pisaba Sangante el túnel de vestuarios, el Espanyol supo meter todo el miedo posible en el cuerpo de los sevillistas, porque El Hilali introdujo con violencia el balón en la portería blanquirroja tras una gran jugada colectiva de los de Manolo González.
El árbitro, que antes había perjudicado al conjunto nervionense, según el lenguaje corporal de García Plaza, ahora iba a remar a favor de obra e iba a anular el tanto del hispano-marroquí por la interferencia de un jugador perico en la trayectoria del balón.
El colegiado riojano acudió al monitor para decretar fuera de juego posicional de los locales, que vieron cómo, en un centro lateral sin aparente peligro, sus centrales cabeceaban para atrás un balón sin comunicación alguna para regalarle el gol en bandeja a Stassin.
El escocés conseguía llegar y besar al santo en el Sevilla FC. Minutos antes ya le habían visto fallar una ocasión más clara frente a Dmitrovic, pero a la segunda no perdonó el delantero que aterrizó en la capital andaluza en el último día de mercado.
Decepción final
Los últimos minutos se le hicieron largos al Sevilla, que empezó a retroceder y a ceder campo ante un Espanyol que sabía que seguía teniendo un jugador más y que necesitaba demostrar más ímpetu frente a su afición, la cual estaba cada vez más cabreada ante la imagen de su equipo.
Tanto va el cántaro a la fuente que, al final, se rompe. Un excelente centro lateral de los pericos terminó con Marcos Fernández cabeceando al larguero. El exjugador del Real Betis se vio favorecido en el rechace y aprovechó que Vlachodimos estaba en el suelo para marcar a puerta vacía.
Un heroico Sevilla se marchaba de la Ciudad Condal con un punto tras jugar más de 40 minutos con un jugador menos. El empezar ganando y sufrir el gol del empate a escasos segundos del pitido final seguramente deje un sabor amargo en la afición nervionense, aunque los blanquirrojos habían sabido sacar petróleo de la nada.
Ficha técnica
RCD Espanyol -1: Dmitrovic; El Hilali (Bryan Zaragoza, 75’), Unai Núñez (Riedel, 86’), Cabrera e Hinojo (Hartman, 86’); Moscardo (Urko González, 59’), Edu Expósito y Javi Hernández; Calatrava (Marcos Fernández, 59’), Dolan y Roberto Fernández.
Sevilla FC -1: Vlachodimos; Juan Iglesias, Sangante, Kike Salas y Suazo; Agoumé, Kochorashvili (Fofana, 54’) y Guridi (Manu Bueno, 71’); Miguel Sierra (Carmona, 71’), Ejuke (Castrín, 60’) y Robbie Ure (Stassin, 54’).
Goles: 0-1 Stassin (85’); 1-1 Marcos Fernández (90+8’).
Árbitro: Miguel Sesma Espinosa, colegiado riojano. Amonestó a los locales Calatrava (14’) y Moscardo (46’); y a los sevillistas Kochorashvili (2’), Robbie Ure (27’), Miguel Sierra (40’) y Luis García Plaza (57’). Expulsó con roja directa al visitante Sangante (56’).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 4 de LaLiga. RCDE Stadium. Asistieron 30.475 espectadores.



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