Kimi Antonelli se lleva la victoria en un agridulce Gran Premio de Bélgica disputado en el circuito de Spa-Francorchamps, una carrera marcada por la incertidumbre meteorológica para la salida, un Safety Car en la primera vuelta y una estrategia que terminó siendo decisiva.
El piloto de Mercedes cruzó la meta por delante de Charles Leclerc, que en el tramo final redujo distancias, aunque nunca llegó a tener una oportunidad real de adelantar al italiano. Max Verstappen completa el podio después de ver cómo un inoportuno Virtual Safety Car, por haber piezas de algún coche en pista, arruinaba sus opciones de luchar por la victoria.
La carrera comenzó con la amenaza de la lluvia que finalmente apenas duró unos instantes. En la primera vuelta, George Russell tuvo que abandonar después de que Lewis Hamilton impactara con la parte trasera de su Mercedes al final de la recta de Kemmel. El británico trompeó y quedó atrapado en la grava, provocando la salida del Safety Car. El piloto de Ferrari fue penalizado con 5 segundos por esta acción.
Esto comprimió el grupo y, una vez relanzada la prueba, el intenso despliegue de energía permitió ver numerosos adelantamientos y una gran actividad en pista durante las primeras vueltas. Durante varias vueltas vimos los cinco primeros pilotos en pocos segundos, teniendo varias luchas y adelantamientos, como el de Verstappen a Lecrerc tras perder la segunda posición el holandés en la primera vuelta con el monegasco que le robó la cartera.
Un Virtual Safety Car que lo cambió todo
Tras varias vueltas de tensión tocaba realizar la parada en boxes por parte de los pilotos para llegar hasta final de carrera. Y la estrategia terminó siendo el factor decisivo. Verstappen parecía tener una oportunidad para atacar a Antonelli gracias a un juego de neumáticos más fresco, pero un breve Virtual Safety Car apareció justo cuando el holandés abandonaba el pit lane tras su parada. Esto le impidió sacar partido de sus gomas, mientras que Antonelli pudo retrasar su parada unas vueltas más y reincorporarse con una cómoda ventaja sobre el piloto de Red Bull. A partir de ese momento, el italiano gestionó el ritmo con autoridad.
Leclerc fue el único capaz de inquietar ligeramente al líder en el último stint. El monegasco, que también se vio beneficiado por este Virtual Safety Car, se acercó bastante a Antonelli en las vueltas finales, aunque nunca llegó a ser una amenaza real para el italiano y tuvo que conformarse con una valiosa segunda posición.
Hamilton protagonizó otra acción polémica durante la carrera. En su parada en boxes realizó un unsafe reléase que terminó llevándose por delante a un mecánico de Ferrari, aunque afortunadamente el incidente no tuvo consecuencias físicas. La maniobra está siendo investigada por los comisarios después de finalizar la carrera. Pese a la penalización recibida en la salida, el británico finalizó en cuarta posición y, unido al abandono de Russell, asciende al segundo puesto del campeonato del mundo.
La prueba también dejó varios abandonos por problemas mecánicos. Lance Stroll dijo adiós debido a un fallo en el embrague, mientras que Sergio Pérez quedó fuera de carrera por una avería de nuevo en la suspensión de su Cadillac.
Para los españoles, el fin de semana ha sido de olvidar. Fernando Alonso termina último, decimonoveno, cruzando la meta a más de un minuto del Cadillac de Valtteri Bottas. Carlos Sainz tampoco pudo sacar más rendimiento a un Williams muy limitado y solo pudo finalizar decimosexto, justo detrás de su compañero Alexander Albon.
La mención de honor del Gran Premio de Bélgica es para Isack Hadjar. El francés partía desde la penúltima posición de la parrilla y, gracias a una estrategia de una sola parada aprovechando las dos vueltas completadas tras el Safety Car del inicio, protagonizó una espectacular remontada hasta la sexta posición, firmando una gran remontada con neumáticos duros.
Un Gran Premio de más a menos
Un Gran Premio de Bélgica con una carrera, como la gran mayoría de esta temporada con la nueva normativa, que va de más a menos. En las primeras vueltas, con las distancias cortas, el juego de energías provoca adelantamientos, muchos de ellos artificiales, que parecen dar vida al gran premio. Pero una vez que se hacen las paradas y se estabiliza la carrera, se vuelve como se suele decir una procesión. La casi remontada de Lecrerc y el duelo de Hamilton con Piastri, han hecho que no haya sido tan aburridos los últimos giros.
Con esta victoria, Kimi Antonelli suma un nuevo triunfo en un circuito, el de Spa-Francorchamps, que no volveremos a ver hasta 2028 en el calendario, ya que se irá alternando con Montmeló. Sin duda, otro apartado negativo de la gestión de los directivos de la competición. Se confirma así el excelente momento de forma que atraviesa, y aumentando la distancia con su compañero George Russell, que gracias al resultado en este gran premio, es ya tercero en el mundial, detrás de su compatriota y principal culpable de su abandono, Lewis Hamilton.
La siguiente cita será la semana que viene en Hungría. El Hungaroring será el escenario de la última carrera el domingo 26 de julio previa al parón de verano. Es un trazado muy diferente a Spa, donde deberíamos ver menos clipping y quizás una carrera más apretada y con más lucha. Además, Aston Martin trae aquí su gran paquete de, lo que esperemos que sean, mejoras.



Síguenos en redes




