El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, defendió este martes en el Senado que la economía de los hogares españoles ha mejorado tanto respecto al año pasado como, de forma más marcada, respecto a 2018. Sus declaraciones se produjeron durante la sesión de control al Ejecutivo, en un cruce dialéctico con la oposición.
Cruce con el PP
El origen del debate estuvo en la intervención del senador del Partido Popular Gerardo Camps, quien reprochó al Gobierno que las familias necesiten actualmente 1.000 euros más que hace doce meses para sostener el mismo nivel de vida. Camps fue tajante al señalar que la subida de precios está absorbiendo directamente los ingresos de los trabajadores.
«La inflación se está comiendo las nóminas», denunció el PP
Cuerpo replicó que valorar la realidad económica de los hogares exige mirar varios indicadores a la vez, no solo uno de forma aislada. Mencionó específicamente el empleo, los salarios, el coste de la vida, el precio de la energía y las condiciones de acceso a la vivienda como variables que, combinadas, ofrecen una imagen más completa.
Un indicador clave
Para ilustrar su argumento, el ministro recurrió a un dato concreto: el porcentaje de familias que reconocen tener dificultades para llegar a fin de mes. Según explicó, esa cifra ha bajado casi un punto porcentual en el último año y hasta seis puntos si se compara con 2018.
Pese a defender la evolución general, el titular de Economía no evitó reconocer que un número muy elevado de hogares españoles continúa teniendo problemas para cuadrar sus cuentas cada mes. Insistió en que el Ejecutivo no da por cerrado este asunto ni minimiza su gravedad.
«No nos conformamos y somos plenamente conscientes de los retos que quedan por delante», afirmó el vicepresidente
Asignaturas pendientes
Cuerpo enumeró de forma explícita los frentes que el Gobierno considera aún abiertos. Citó el encarecimiento de la energía y el repunte del Euríbor registrado en los últimos meses como dos de las principales preocupaciones. A ello sumó lo que calificó como un problema de carácter estructural: el acceso de los ciudadanos a una vivienda en condiciones dignas.
El ministro aseguró que el Ejecutivo sigue trabajando en estas materias, aunque no detalló en su intervención ante la Cámara Alta nuevas medidas concretas más allá de las ya vigentes. El intercambio entre Cuerpo y Camps refleja la disputa política habitual entre Gobierno y oposición sobre la lectura de los datos económicos, con interpretaciones enfrentadas sobre el impacto real de la inflación en los hogares.



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