Un hombre de 52 años permanece en prisión preventiva acusado de diez robos con intimidación en estaciones de servicio de l’Horta Nord, la comarca que se extiende al norte de la ciudad de Valencia. Según la Guardia Civil, el sospechoso escogía siempre gasolineras en las que había una única empleada. Aprovechaba el momento en que ella se quedaba sin compañía para amenazarla con un cuchillo y llevarse el dinero de la caja.
Los agentes lo arrestaron el 10 de octubre, cuando se presentó en una de las gasolineras que mantenían bajo vigilancia. De los diez asaltos que se le atribuyen, uno no llegó a consumarse y figura como tentativa. Tras comparecer ante la autoridad judicial, se acordó su ingreso en prisión provisional.
Una oleada de atracos desde septiembre
Las pesquisas arrancaron a mediados de septiembre. El cuerpo observó entonces un repunte notable de asaltos violentos a gasolineras en Valencia capital, Museros, Massamagrell, Rafelbunyol y Puçol. La reiteración llegó a tal punto que algunos establecimientos sufrieron hasta tres robos, de acuerdo con la nota difundida por la Benemérita.
El patrón descrito por los investigadores se repetía en cada golpe. El atracador entraba cuando la trabajadora estaba sola, sacaba el arma y la intimidaba para que le entregara lo recaudado. En cuanto tenía el dinero en la mano, escapaba a toda prisa.
En bicicleta y con ropa de recambio
Para frenar la serie, la Guardia Civil montó un operativo que coordinó a distintas unidades de prevención y de investigación. Los agentes estudiaron al detalle los rasgos comunes de los asaltos: el medio de transporte del sospechoso, su vestimenta, el arma empleada y el criterio con el que elegía a sus víctimas.
Ese trabajo permitió reconstruir su forma de actuar. De acuerdo con la investigación, el hombre se movía en bici y llevaba una ropa característica. Antes de actuar, observaba las estaciones hasta dar con una atendida por una mujer. Entonces escondía la bicicleta, sacaba otras prendas de la mochila, se cambiaba y entraba a robar.
Vigilancia en puntos clave
Con ese perfil de conducta sobre la mesa, los guardias apostaron vigilancias discretas en las gasolineras que reunían las condiciones para convertirse en su siguiente objetivo. La estrategia dio fruto el 10 de octubre: el sospechoso acudió a una de ellas y los efectivos que la custodiaban lo interceptaron allí mismo.
La Guardia Civil no ha precisado en cuál de las estaciones se produjo la detención ni la cuantía total del botín acumulado en los diez asaltos. Tampoco ha trascendido si alguna de las empleadas resultó herida durante los robos.
Varias unidades implicadas
El caso ha estado dirigido por la Compañía de la Guardia Civil de Sagunt. Han participado de forma coordinada efectivos de los puestos de Massamagrell y Sagunt y el equipo de Policía Judicial de Moncada.
Las diligencias se han remitido a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Massamagrell, plaza número 4, que asume ahora la instrucción del caso. El detenido mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme que lo condene.
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