El Gobierno de España ha anunciado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en la mañana del 9 de agosto que cumplirá la orden del Ministerio de Interior de restablecer momentáneamente los controles fronterizos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de Italia ante la «presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central».
Estos controles fronterizos han comenzado a aplicarse desde el pasado sábado en los aeropuertos y puertos españoles a los vuelos de pasajeros cuyo último aeropuerto de salida antes de su llegada a territorio español se encuentre situado en Italia y para los buques, transbordadores y demás servicios de transporte marítimo de pasajeros también con puerto italiano de origen.
«La norma responde a los principios de necesidad y eficacia, al identificar el fin perseguido de minimizar los riesgos derivados de la presión migratoria procedente del Mediterráneo central y del deficiente cumplimiento por la República de Italia de las nuevas normas europeas sobre responsabilidad en materia de asilo», ha argumentado el Gobierno.
Duración de la restricción
El Gobierno ha explicado que dichos controles fronterizos se restablecerán durante un período de treinta días naturales, desde las 00:00 horas del pasado 8 de agosto de 2026 y hasta las 24:00 horas del día 7 de septiembre de 2026.
En la primera jornada de aplicación de los controles, el Ejecutivo ha informado de que ha practicado controles fronterizos a 199 pasajeros de terceros países procedentes de Italia en los pasajes de 12 vuelos.
«La medida será objeto de evaluación permanente y quedará sin efecto antes de la fecha prevista cuando desaparezca las amenazas que motivaron su adopción», ha trasladado el Ministerio, que ha añadido que la medida no podrá ser prorrogada automáticamente.
Cualquier prolongación deberá acordarse mediante una nueva decisión motivada, previa evaluación actualizada de su necesidad y proporcionalidad y con cumplimiento de los requisitos y procedimientos establecidos en el Código de fronteras Schengen.
El Gobierno emplazó el pasado viernes a Italia a revertir los controles fronterizos a los viajeros españoles como consecuencia de la crisis migratoria en Ceuta de hace más de una semana. Para ello, le dio un plazo de tres días, hasta el domingo 9 de agosto. En caso contrario, «España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos».
Sin embargo, el Gobierno italiano avisó que no aceptaba «ultimátums ni imposiciones» y aseguró que no reconsiderará su decisión de suspender a España del acuerdo Schengen hasta el 15 de agosto, en referencia a un llamamiento en redes sociales a una nueva entrada masiva, ese día, de migrantes ilegales desde Marruecos, lo que ha derivado en una respuesta en las fronteras de España.



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