El pasado 9 de julio Andalucía vivió una de las mayores tragedias que se recuerdan en España en los últimos años. En concreto, la localidad afectada fue la de Los Gallardos, en Almería. Aquel incendio se cobró la vida de 14 personas y dejó arrasadas 5.200 hectáreas de terreno, pasando por encima de viviendas y acabando con parte de la fauna del lugar. Este domingo se cumple un mes de la tragedia y algunas de las familias reclaman apoyo psicológico y asistencia.
Un cable eléctrico fue el detonante
El incendio se inició alrededor de las 16.25 horas en una cuneta del municipio de Los Gallardos. Según las primeras investigaciones, el origen podría estar relacionado con la caída de un cable eléctrico, aunque las pesquisas continúan abiertas para determinar exactamente cómo comenzó el fuego. Cuatro minutos después de recibirse el primer aviso, los servicios de emergencia ya habían sido movilizados.
14 fallecidos y varios municipios afectados
Las llamas no tardaron en arrasar buena parte del terreno y afectaron también a los términos municipales de Bédar, Lubrín, Antas y Sorbas. La tragedia forestal ya era mayúscula, pero lo peor estaba por llegar. 14 personas perdieron la vida en este incendio, 13 de ellas se confirmaron durante los primeros balances y la última víctima mortal falleció días después a causa de las importantes quemaduras que sufría en su cuerpo.
Solo una de las víctimas era de nacionalidad española, el resto procedían de el Reino Unido, Bélgica, Estados Unidos y Francia. La Junta de Andalucía explicó que los fallecidos fueron hallados en dos grupos distintos, ambos trataron de alejarse del fuego por carretera, desoyendo las adevertencias de las autoridades. El incendio les sorprendió y las llamas sesgaron sus vidas, agravando esta tragedia como una de las más tristes en la historia de España.
Los vecinos reclaman soluciones
En las semanas posteriores, los vecinos afectados crearon una plataforma para reclamar tres cuestiones principalmente: la respuesta de los servicios de emergencia y los medios disponibles, la existencia y eficacia de los planes locales de prevención y la decisión de no utilizar el sistema ES-Alert. Sus integrantes aseguran que su objetivo es buscar soluciones y no únicamente responsabilidades.
El Gobierno central declaró el territorio afectado como zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil. Esta declaración permite activar diferentes ayudas para las personas perjudicadas por el incendio. Entre las medidas contempladas se encuentran subvenciones para cubrir daños personales, viviendas, enseres y determinados establecimientos industriales y agrarios
La investigación avanza con los familiares de las víctimas implicados
Mientras tanto, la investigación judicial continúa. Las autoridades tratan de determinar las causas exactas del incendio y las circunstancias que rodearon su propagación. El Tribunal de Instancia de Vera ha comenzado también a ofrecer acciones legales a los familiares de las 14 víctimas, que podrán personarse en el procedimiento.
Un mes después, el Levante almeriense afronta ahora una segunda etapa marcada por la recuperación de los afectados y la reconstrucción de las zonas dañadas. Al mismo tiempo, las investigaciones deberán determinar qué ocurrió antes, durante y después del incendio y si es necesario introducir cambios en los protocolos de prevención, evacuación y comunicación de emergencias.



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