El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha dado un paso al frente para esclarecer la agresión sufrida por ‹Toñi›, la orca más longeva de la población del Estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz. El departamento dirigido por Sara Aagesen ha remitido a la Fiscalía de Medio Ambiente un oficio informativo ante un posible delito contra especies de fauna protegida, tras constatar que las marcas halladas en su aleta dorsal a mediados de agosto corresponden a disparos de perdigones.
Las pesquisas iniciales de los agentes medioambientales apuntan de forma directa a una embarcación de bandera española. Según los datos recabados en la investigación ministerial, los tripulantes de este barco habrían efectuado presuntamente los disparos mientras navegaban por aguas bajo jurisdicción portuguesa.

Ofensiva policial y diplomática
Para estrechar el cerco sobre los responsables, el MITECO ha solicitado formalmente la intervención de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Guardia Civil. La petición incluye la identificación y toma de declaración de los presuntos autores, la revisión del estado documental y administrativo de sus armas, y la elaboración de un informe pericial balístico que aplique rigor científico al caso.
La ministra Aagesen ha insistido en la gravedad de los hechos al tratarse de una especie catalogada como vulnerable. «Desde el ministerio seguiremos con las pesquisas, colaborando tanto con la Fiscalía como con la Guardia Civil y las autoridades portuguesas, para tratar de esclarecer lo ocurrido y evitar que este daño contra el medio ambiente quede impune», ha manifestado la vicepresidenta tercera.
La coordinación institucional ha saltado al plano internacional mediante contactos directos entre la directora general de Biodiversidad española, María Jesús Rodríguez de Sancho, y el presidente del Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques de Portugal, Nuno Miguel Soares Banza.
Vigilancia en el litoral gallego y evolución
La alerta saltó originalmente el pasado 13 de agosto, cuando la organización de conservación marina WeWhale notificó el avistamiento de la orca herida. Desde ese momento, la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina activó el protocolo de seguimiento. Las imágenes y vídeos difundidos por los conservacionistas, donde se aprecian múltiples marcas circulares alineadas en la aleta dorsal, han resultado una prueba gráfica clave para la investigación penal.
Pese a la gravedad del ataque, las últimas noticias sobre el estado de ‹Toñi› son esperanzadoras. El cetáceo ha sido avistado en los últimos días surcando aguas gallegas en compañía de su grupo habitual. Los técnicos que supervisan su salud confirman que, según los indicios visuales disponibles, las lesiones provocadas por los perdigones muestran una evolución favorable.



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