Aunque las autoridades marroquíes no se han pronunciado oficialmente, la visita de Felipe VI y Letizia no ha pasado desapercibida para la prensa del país vecino. La llegada de los Reyes el pasado martes a la ciudad autónoma, casi veinte años después de su última visita, ha vuelto a poner el foco en las reivindicaciones de soberanía de Marruecos sobre Ceuta. Varios medios marroquíes han criticado el viaje y han llegado a calificarlo de «provocación».
El silencio oficial contrasta con el tono reivindicativo de algunos medios marroquíes, que cuestionan la presencia del jefe del Estado español en un territorio que Marruecos reclama como propio. El periódico ‹Akhbarona› ha descrito la visita como «un espectáculo real» que no «cambiará la realidad», restándole importancia al considerar que se trata de un acto meramente protocolario.
Este medio también ha calificado la presencia de los Reyes de «provocación» en una ciudad a la que se refiere como «Sebta ocupada». Sus críticas, recuerdan la crisis migratoria de julio, cuando más de 80.000 personas entraron en Ceuta desde Marruecos en apenas dos días, un episodio que tensó las relaciones entre ambos países.
Fracaso de Sánchez en sus traslados a Ceuta
Por su parte, el medio Le12 destaca que Felipe VI «será el primer jefe de Estado que pasa la noche en Ceuta en más de 100 años». Además, sostiene que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó disuadir al Rey de realizar la visita «en repetidas ocasiones, pero fracasó». El medio también interpreta el viaje como un posible impulso para una «campaña electoral anticipada» de la derecha española.
En la misma línea crítica, el periódico marroquí H-News asegura que «Ceuta recibe a Felipe VI entre acusaciones y divisiones sociales». La publicación considera que el desplazamiento tiene «dimensiones que trascienden el carácter protocolario» y plantea la necesidad de «revisar» la cooperación migratoria con España.
Rabat en silencio
Mientras Rabat mantiene el silencio oficial, parte de la prensa marroquí ha aprovechado la visita de los Reyes para reavivar las reivindicaciones sobre Ceuta y cuestionar el alcance político de un viaje que, desde la perspectiva española, supone un gesto de presencia institucional en la ciudad autónoma.
Síguenos en redes





