Sevilla cuenta desde hoy con un espacio permanente para el recuerdo y la validación del dolor de cientos de familias. El Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla (ICOES) ha inaugurado este miércoles, en la Glorieta de la Enfermería Sevillana, un monolito en memoria y homenaje a los bebés fallecidos durante la etapa gestacional, perinatal y neonatal. La iniciativa, impulsada junto al Ayuntamiento de la ciudad y colectivos de matronas, busca romper el silencio social que rodea a este tipo de pérdidas y ofrecer un lugar público de consuelo para los afectados.
«Nuestro objetivo es crear un espacio propio en la ciudad para rendir homenaje a los niños perdidos durante el embarazo o al poco de nacer, un lugar para el duelo, el recuerdo, la empatía y el reconocimiento», explica el presidente del ICOES Víctor Bohórquez acerca del monumento que desde hoy se encuentra en la ciudad.
La obra, de Juan Pareja, se trata de una escultura realizada en aluminio fundido, que representa el corazón, el dolor, el amor y la presencia invisible. Esta estructura orgánica se abre con vacío y curvas suaves, creando un juego de transparencias y movimiento. Alrededor del corazón se posan mariposas. La pieza tiene una presencia significativa en el espacio sin romper la armonía del entorno ajardinado.
El peso de las cifras: El dolor oculto en las estadísticas
Detrás del monolito inaugurado por el Ilustres Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla no solo hay un acto de sensibilidad, sino una contundente realidad numérica. La muerte de un hijo antes de nacer o a los pocos días de vida es una de las tragedias menos visibilizadas de la demografía actual.
En Andalucía la tasa de mortalidad perinatal se sitúa históricamente en torno a los 4,5 y 5 casos por cada 1.000 nacidos según la definición de la Organización Mundial de la Salud (bebés de más de 22 semanas de gestación o hasta 7 días de vida). Esto se traduce en que, cada año, entre 300 y 400 familias andaluzas sufren la pérdida de su bebé en el tercer trimestre del embarazo o inmediatamente después del parto Umamanita.
Como la provincia más poblada, Sevilla concentra el mayor volumen de estos casos en la región Andalucía. Se estima que más de un centenar de bebés fallecen anualmente en la capital hispalense bajo estas circunstancias. Es decir, de media, cada tres días una familia sevillana tristemente sufre una pérdida.

Multiplicar por diez: Las pérdidas tempranas
Sin embargo, los expertos sanitarios recuerdan que las estadísticas formales de mortalidad perinatal solo reflejan la «punta del iceberg». Si se suman los abortos espontáneos que ocurren antes de la semana 22 de gestación, conocidos como las llamadas pérdidas gestacionales tempranas, la cifra se multiplica de forma exponencial. Médicamente se calcula que 1 de cada 4 embarazos no llega a término, lo que eleva el número de familias afectadas en Sevilla a miles cada año, sumidas en un duelo que habitualmente carece de baja laboral, de protocolo hospitalario específico o de espacio en el registro civil.
Una obra y un monumento al recuerdo de estos niños y de sus familias, cientos de ellas, que sufren en Sevilla y Andalucía estas pérdidas. Un emotivo acto con afectados presentes, ocupando el lugar que merecen, pues es para ellos y en recuerdo de todas las defunciones esta estatua realizada por el ICOE en la Glorieta de la Enfermería Sevillana.
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