Diecinueve días han pasado desde que se instaló la primera acampada en la Puerta del Sol de Madrid. Una protesta que tardó poco en hacer eco ya que, dos días después, la noche del 28 de septiembre, ciudades como Málaga, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Valladolid y Bilbao instalaron las tiendas de campaña en lugares céntricos y reconocidos. Tras dos semanas de protesta, muchas de ellas finalizaron con el objetivo de centrarse en la próxima huelga general del 11 de noviembre.
Sin embargo, hay ciudades que todavía continúan resistiendo y que no tienen fecha establecida para finalizar. Es el caso de la Puerta del Sol, los manifestantes de Madrid fueron los primeros en instalar sus tiendas de campaña en el centro de la capital. Conforme han ido pasando los días, las tiendas han ido aumentando hasta llegar a las 2.000 unidades y Sol se ha convertido en una «pequeña ciudad» con calles, números y nombres en las tiendas, lugares para comer e incluso un puesto con artículos de primera necesidad.
Ocurre lo mismo en Sevilla, siendo la única provincia de Andalucía con la protesta activa todavía. La acampada está instalada en las Setas de la Encarnación desde la noche del 28 de septiembre. Son 200 tiendas aproximadamente y los organizadores no han confirmado todavía fecha del fin de la acampada.
En el caso de Galicia, la acampada empezó en Santiago de Compostela una semana más tarde que las demás. Instalada en la reconocida Plaza del Obradoiro, la protesta continúa a día de hoy. En ella participan unas 90 tiendas de campaña y los manifestantes resisten allí pese al temporal y las lluvias.
Nueve ciudades comenzaron en la primera oleada de manifestaciones y más tarde llegaron a ser catorce
Otra de las acampadas más grandes del país es la de Barcelona. Actualmente sigue activa con más de 600 tiendas. En Vigo también se han sumado a la protesta, aunque la acampada la conforma menos tiendas, son aproximadamente cerca de 30 las que están reunidas en la Plaza de Compostela. Acampadas que se desconoce cuándo finalizarán y que tienen como objetivo fijo la huelga general del 11 de noviembre y las elecciones generales.
Mientras tanto, el debate sobre el acceso a la vivienda continúa en el centro de la agenda social y política, con miles de personas que reclaman medidas efectivas para frenar la subida de los alquileres y garantizar el acceso a un hogar digno. Las acampadas se han convertido en un símbolo de estas reivindicaciones, que buscan mantener la presión de sobre las administraciones y reclamar soluciones ante una crisis que afecta especialmente a los jóvenes y a las familias con menos recursos.
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