El ya exministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, seguirá apareciendo como cabeza de lista del PSOE al Congreso por Valladolid en las papeletas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Este martes anunció ante la Diputación Permanente del Congreso su dimisión como ministro y su renuncia como candidato, pero lo hizo el mismo día en que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó las candidaturas proclamadas, que desde ese momento ya no admiten cambios.
Así lo establece la ley electoral. El artículo 48 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) impide modificar las listas una vez presentadas. Solo permite hacerlo durante el plazo previsto para corregir irregularidades y únicamente por fallecimiento o renuncia de un candidato. En este caso, la renuncia llegó con ese plazo ya cerrado.
A esto se suma un criterio fijado hace casi medio siglo: en 1977, la Junta Electoral Central (JEC) acordó que, cuando un candidato renuncia o fallece, no se imprimen papeletas nuevas ni para retirarlo ni para incluir a su sustituto.
Las elecciones al Congreso se celebran con listas cerradas, de modo que el voto es a la candidatura en su conjunto y no a una persona concreta. Tras Puente figuran la ministra de Igualdad, Ana Redondo; José Domingo Castaño; María Luisa Sanz Martínez y Raúl Crespo. Como suplentes aparecen María Nieves Gómez Muñoz, Luis Manuel Pascual y María Aranda. La renuncia tiene peso propio en la provincia. Puente es secretario general del PSOE de Valladolid y fue alcalde de la ciudad durante ocho años. Su salida se produce a 25 días de las elecciones.
Una dimisión tras el accidente de Urda
Puente comunicó su dimisión en la Diputación Permanente del Congreso tras el accidente de Urda (Toledo), y anunció a la vez que no concurrirá a las próximas elecciones generales. Justificó su decisión como una cuestión de «dignidad política».
El siniestro tiene una especial repercusión en Andalucía. El 28 de octubre, a las 8:53, un tren de alta velocidad de Renfe alcanzó a la entrada de la estación de Urda a un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía. Ambos circulaban por la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía, y cubrían el trayecto Madrid-Sevilla. El balance oficial alcanzó los 69 fallecidos, en un año en el que la red ferroviaria ya había sufrido la tragedia de Adamuz, en la provincia de Córdoba.
Reacciones a la renuncia
La dimisión ha generado respuestas opuestas. En Castilla y León, las valoraciones han ido desde quienes consideran que la decisión llega demasiado tarde hasta quienes creen que Puente ha actuado correctamente. El Partido Popular ha sostenido que la renuncia llega tarde por el número de víctimas, mientras que el PSOE de Castilla y León ha cerrado filas en torno al exministro.




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