Gabriel Rufián ha vuelto a marcar distancias con los socialistas. El candidato de ERC a las elecciones generales del 29 de noviembre ha insistido este sábado en que su objetivo es «no estar sometidos al PSOE». Es una línea que comparte con Podemos y que le aleja de Sumar, socio de los socialistas en el Gobierno de coalición. Y ha ido un paso más allá: ha descrito al partido de Pedro Sánchez como «una criatura nuestra».
Lo ha hecho en Barcelona, en su primer mitin junto a Irene Montero, número uno de Podemos. Esquerra ha sellado con esta formación una alianza para estos comicios. La cita fue a las 12.00 horas en la Plaza Major de Nou Barris, bajo el lema ‘Casa. Vida. Futur’. Asistieron también el líder republicano, Oriol Junqueras, y Ione Belarra, al frente de los morados.
Sumar, fuera de la lista de Rufían
Según Rufián, el PSOE que gobierna hoy es el resultado de la presión de ERC, Podemos, EH Bildu, Compromís y el BNG. En esa enumeración no figuró Sumar, pese a ser el socio de los socialistas en el Consejo de Ministros. La omisión deja claro el mapa que propone el republicano: un bloque de izquierdas soberanistas y alternativas que negocie desde fuera del Ejecutivo y condicione cada votación.
Rufián describe al PSOE como «una criatura nuestra» y omite a Sumar entre los partidos que, según él, lo han empujado
El dirigente catalán explicó qué entiende por esa presión: «Yo quiero un gobierno del PSOE sometido a estas fuerzas políticas, porque es mentira que el PP y el PSOE sean lo mismo, siempre y cuando seas capaz de coger al PSOE de la solapa y decirle aquí se legisla para la gente».
Apoyo, pero con precio
Rufián deja abierta la posibilidad de volver a apoyar a Sánchez si con ello se evita un Gobierno de Feijóo con Vox, algo poco habitual en una campaña de Esquerra. La condición es que los soberanistas de izquierda logren escaños suficientes para marcar la agenda. Descartó integrarse en el espacio socialista y apostó por concentrar el voto: «No someter al PSOE entrando en el PSOE, sino simplificando la oferta de partidos».
Esa idea apuntaba al Frente Amplio de Ada Colau, que irá con los socialistas en candidaturas conjuntas al Senado. Montero fue directa: «Una izquierda que se presenta en la misma papeleta con el PSOE no va a arreglar las cosas». Rufián remató: «Te llames como te llames, el frente somos nosotros».
«Una izquierda que se presenta en la misma papeleta con el PSOE no va a arreglar las cosas», Irene Montero, candidata de Podemos
El escenario tenía carga simbólica. Nou Barris es un barrio obrero de tradición socialista, levantado en buena medida por familias llegadas de otras regiones de España. Allí celebró Pablo Iglesias en 2015 el gran mitin de Catalunya Sí Que Es Pot.
La vivienda, eje del discurso
El acceso a un hogar fue el gran asunto de la mañana. Rufián lo resumió en un eslogan, ‘una familia, una casa’, y señaló a los responsables: «Se llaman PP, se llaman VOX, se llaman Junts, y también, a veces, si no somos capaces de doblarles el brazo, también son el PSOE».
El republicano reprochó al Ejecutivo no haber controlado los alojamientos turísticos, un debate muy presente en ciudades andaluzas como Málaga o Sevilla. Ironizó además sobre la visita de Sánchez a ‘La Revuelta’: «Quedas muy guapo con Broncano». A su juicio, construir más no basta si no se prohíbe especular.
Montero, por su parte, propuso elevar el salario mínimo hasta 1.800 euros y reducir la jornada a 30 horas semanales. Ambos coincidieron en expropiar viviendas a los fondos buitre.
Críticas a Feijóo y a Junts
La exministra abrió su intervención respondiendo al líder del PP. Feijóo había planteado en la Cadena SER suprimir el Ministerio de Igualdad y reabrir el debate del aborto. «Feijóo, tu machismo mata», le espetó Montero.
Rufián cargó contra Junts por votar junto a la derecha: «¿De qué sirve hablar un catalán perfecto si después votas 44 veces con PP y Vox contra la clase trabajadora de Cataluña?». También alertó de un posible Gobierno del PP con Vox. Negó que catalanes, vascos o gallegos queden a salvo por votar distinto.
Un pacto con letra pequeña
El acuerdo implica que Podemos no presente lista propia en Cataluña. Algunos de sus perfiles irán como independientes en las candidaturas de ERC. A cambio, Rufián hará campaña a favor de Podemos fuera de Cataluña.
Dentro de su partido hay voces críticas con el pacto. Frente a ellas, el republicano reivindicó la herencia antifascista de Lluís Companys y Francesc Macià. Cerró pidiendo el voto útil para ERC frente a los socialistas catalanes: «El PSC no se merece el premio del voto útil. Nosotros hemos estado los más antifascistas».
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