Vuelve Narciso Michavila. Después de tres años con un perfil bajo tras no acertar las encuestas de 2023, regresa el demóscopo que marcó aquel 23J en el que resistió Pedro Sánchez y con él, el PSOE. El presidente de Gad3 ha vuelto a hacer una predicción de esas comentadas en las redes sociales. Lo ha hecho a lo grande.
Este sábado, tres días después del accidente ferroviario de Urda, el presidente de GAD3 aseguró en X que su empresa está «detectando un cambio abrupto de voto desde el miércoles». Su conclusión no deja margen: «PSOE ya no aguanta, como sosteníamos. Ahora es imposible que Sánchez sea el más votado».
El mensaje separa dos bloques. En el primero, lo que según Michavila ya estaba en marcha antes de la tragedia: fuerte aumento de la participación, «vuelco a la derecha gracias al voto joven», Vox duplicando escaños sin llegar al 19%, el PP como primera fuerza, el «hundimiento» del espacio de Sumar, ERC por encima de los diez escaños y Bildu ganando en el País Vasco.
En el segundo, lo que habría cambiado desde el miércoles: la caída del PSOE, que en Andalucía se iría «a los peores resultados de su historia en unas generales», y un PP que «podría mejorar» su resultado de 2023.
Lo que no aparece en el tuit
Eso sí, en el viralizado tuit no incluye ni una cifra. Michavila no dice cuántas entrevistas se hicieron antes y después del accidente, ni cuál es el margen de error, ni cuánto se ha movido cada partido. Es decir, no aporta lo necesario para comprobar que se ha producido un cambio «abrupto» en apenas tres días.
Así como está haciendo Iván Redondo, quien al menos hasta hace días señalaba una posible victoria de Sánchez, la afirmación de Michavila no va acompañada de una encuesta pública con ficha técnica ni con datos desglosados antes y después del accidente. Algo que en la demoscopia se coge con pinzas.
El tono tras el precedente del 23J
También llama la atención la diferencia de tono. Lo que beneficia al PP se formula con cautela («podría mejorar»). Lo que perjudica a Sánchez se da por cerrado («imposible»). Incluso un dato tan concreto como que el PP «gana seguro en Ceuta» se refiere a una circunscripción de un único escaño, donde un puñado de votos decide el resultado.
La rotundidad sorprende en quien protagonizó el gran patinazo demoscópico de 2023. En aquellas generales, GAD3 estimó un 35,5% para el PP y un 28,6% para el PSOE, y su proyección daba a Feijóo 150 escaños. El PP se quedó en 137 diputados y el 33,1% de los votos, y el PSOE superó el 31%. Para muchos expertos fue Michavila el que había arrastrado al PP generando expectativas que condicionaron el resultado del 23-J.
Una tragedia como variable electoral
De momento, no ha salido encuesta alguna en estos días de conmoción del país con toda la oposición y los partidos supuestamente afines al PSOE pidiendo la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Un acontecimiento con al menos 68 fallecidos puede mover el. No obstante, cuantificarlo con rigor en 72 horas, con los partidos en pausa y el país de luto, es algo ya más cuestionable. El propio Michavila cerraba su mensaje recordando que «las campañas cada vez deciden más voto» y que faltan cuatro semanas. Es la frase más prudente del tuit. Quién sabe como irá esta vez su vaticino




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