Granada se recupera poco a poco tras el susto por los cuatro fuertes terremotos que se registraron en la mañana de este martes de 4 grados y casi 5 de magnitud y las numerosas réplicas que han provocado que la tierra siga temblando en toda la provincia, aunque con menor intensidad. Durante la noche y la madrugada se han producido más de una decena de seísmos, el de mayor magnitud uno de 3,4 grados en la escala Ritcher con epicentro en Ogíjares, que se registró a las 22.35 horas.
Esta serie de seísmos, que se inició en la madrugada del sábado 15 de agosto con un terremoto de 4,8 grados en Alhendín, mantiene en alerta a la población de Granada y del Área Metropolitana, que vivió un martes en vilo después de registrarse cuatro fuertes terremotos, que provocaron daños materiales en varios puntos de Granada capital, como el Zaidín o la calle Alhamar, y municipios del Cinturón, especialmente en Gójar -epicentro del terremoto de mayor intensidad-, así como en Alhendín, Armilla y La Zubia. Además, tres personas resultaron heridas, entre ellas, una niña de 13 años que tuvo que ser hospitalizada tras caerle un ladrillo.
El temor entre los granadinos ha provocado que muchos hayan decidido pasar la noche al raso acampados en zonas como el parque Tico Medina, la explanada de Los Cármenes o el recinto ferial. En Armilla, el Ayuntamiento incluso mantuvo abiertos sus parques para los vecinos que quisieran pasar allí la noche, mientras que unos 600 vecinos de Las Gabias tuvieron que ser desalojados de seis bloques de pisos por prevención y reubicados en el albergue Inturjoven de la capital granadina.
Además, la Diputación de Granada reubicó a los 77 residentes de los Centros Sociales en diferentes centros residenciales de Huéscar, Huétor Vega, Maracena y Fuente Vaqueros como medida de prevención tras los daños provocados por los terremotos en el propio centro ubicado en Armilla. Los usuarios continúan en las residencias de la provincia acompañados por profesionales de la propia Diputación, que, por otro lado, ya este miércoles ha podido abrir con normalidad todas sus sedes, edificios y espacios públicos, después del cierre preventivo adoptado tras los seísmos registrados en la provincia.
La Alhambra, que este martes cerró la visita a la Alcazaba y a los Palacios Nazaríes tras los fuertes seísmos, ha reabierto este miércoles al público con recorridos adaptados, pero la zona de la Alcazaba permanece cerrada hasta nuevo aviso.
También sigue cerrada la Catedral de Granada por prevención este miércoles, así como otras iglesias que sí han resultado dañadas en su interior tras los terremotos, como la Capilla de María Auxiliadora del Zaidín, la Iglesia San Miguel Bajo y santa María de la Aurora Coronada o la Iglesia Imperial San Matías. La Archidiócesis también ha decidido mantener cerrados otros templos como la Parroquia Sagrario-Catedral, la Capilla Real de Granada, el Monasterio de la Cartuja y la Abadía del Sacromonte.
Por otro lado, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha retomado ya este miércoles la actividad asistencial con normalidad en la provincia de Granada, una vez realizadas las revisiones y evaluaciones de los centros sanitarios tras los terremotos registrados el martes.
La serie sísmica podría continuar
De este modo, Granada trata de retomar con normalidad su actividad, pero con cautela ya que los seísmos podrían continuar. Desde el Colegio Oficial de Geólogos han apuntado que estos episodios entran dentro de «lo normal» ya que «una falla no libera necesariamente toda la energía de golpe, sino que la va liberando en un tiempo más largo y sucesivamente». «La tensión acumulada se va liberando de forma sucesiva y eso es positivo porque de esa manera los daños son menores», añaden. Por ello, es importante «revisar la calificación de los inmuebles que ya se han visto dañados por estos terremotos, ya que en el caso de haberse producido alguna grieta esta podría ir a más».
El vicepresidente y consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, aseguró que es «imposible por parte de los especialistas determinar si esta serie sísmica va a proseguir o no», pero que no hay «ningún peligro inminente para la población» e insistió en la importancia de «informar a la ciudadanía para saber cómo actuar ante un terremoto». «Es importante quedarse donde uno está, si cuenta con la seguridad para ello, porque muchos de los accidentes se han provocado al intentar salir o entrar apresuradamente en edificios», indicó en una atención a los medios en Granada tras la sucesión de terremotos que ha provocado inquietud e incertidumbre entre los granadinos.
Síguenos en redes








