Granada continúa pendiente de la evolución de la actividad sísmica que afecta a la provincia desde el pasado 14 de agosto. Más de 150 temblores se han registrado desde entonces, incluidos dos terremotos de magnitud 4,8 separados por apenas tres días. Sin embargo, los expertos señalan que, desde el punto de vista geológico, la situación entra dentro de los parámetros habituales de una zona con una elevada actividad sísmica.
«¿Normalidad en Granada? Esos terremotos van a seguir ocurriendo», explica José Morales, catedrático de Geofísica de la Universidad de Granada e investigador del Instituto Andaluz de Geofísica de la UGR. «Sabemos dónde vivimos, sabemos lo que ha pasado en terremotos pasados y eso seguirá ocurriendo», añade.
El terremoto de este martes, registrado a las 10:37 horas, tuvo su epicentro en Gójar y alcanzó una magnitud de 4,8. Se produjo apenas tres días después de otro seísmo de la misma magnitud localizado en las proximidades de Alhendín.
La explicación a este continuo movimiento que se encuentra bajo tierra es que Granada se sitúa en la cordillera Bética, una de las zonas geológicamente más activas de la península Ibérica, donde confluyen distintos sistemas de fallas. Entre las estructuras que podrían estar implicadas en los movimientos actuales se encuentran la falla de Belicena-Alhendín y la de Santa Fe.
Una sucesión que no permite hacer predicciones
Pese a ello, que la actividad sea considerada normal desde el punto de vista geológico no significa que se pueda saber cuándo dejará de temblar Granada. Los especialistas insisten en que los terremotos no pueden predecirse y que cada serie sísmica evoluciona de una manera diferente.
Morales defiende que «no se pueden hacer predicciones». «Eso no quiere decir que no sepamos nada acerca de los terremotos, lo sabemos y tenemos bastante conocimiento, pero aún nos falta bastante. Y en términos de predicción, pues todavía queda bastante», añade.
De hecho, durante la madrugada de este miércoles el Instituto Geográfico Nacional registró una decena de terremotos en Granada y su área metropolitana, cinco de ellos sentidos por la población, con magnitudes de entre 1,6 y 2,5. La actividad continúa, pero con movimientos de menor intensidad que los registrados durante la jornada del martes.
Las autoridades reconocen que el miedo es una reacción lógica ante una sucesión de terremotos de esta intensidad. El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha pedido mantener la calma y reforzar las medidas de autoprotección, al tiempo que ha recordado que no es posible determinar si la serie sísmica continuará.
Por tanto, el mensaje de los expertos es doble: Granada atraviesa una situación sísmica compatible con el comportamiento habitual de una de las zonas más activas de España, pero eso no permite predecir qué ocurrirá en las próximas horas o días. «Por eso tenemos que tener un poco que saber, estar preparados y hacer códigos de sismorresistentes para que la estructura soporte la sacudida», recomienda el investigador.
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