Granada y sus vecinos ya se sacude el polvo tras la racha de seísmos ocurrida estos días anteriores. Ahora toca hacer balance de daños. Aunque muchas de las viviendas apenas han encontrado desperfectos, hay otras que sí, cosa que ha causado intranquilidad a sus ocupantes y que se ponen de inmediato en contacto con los seguros y cuerpos de seguridad para confirmar que esas fisuras que han aparecido en su pared no causarán daños más graves en el futuro.
De evaluar la seguridad de las viviendas y trasladar la tranquilidad a los vecinos se han encargado los voluntarios del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada, quienes han trabajado de manera ininterrumpida. En tan solo cuatro días, los aparejadores han atendido cerca de un millar de incidencias en Granada, con un balance positivo: la inmensa mayoría de edificaciones han soportado los temblores de manera correcta.
La planta baja, la base de la seguridad
En estas inspecciones de urgencia, los técnicos aplican un protocolo esencial: examinar los bajos ya que es donde «se revisa el nivel y la competencia estructural», explica Nacho Arto. Aunque en las plantas superiores se percibe un mayor movimiento y suele concentrar desprendimientos de falsos techos o grietas, son las más cercanas al suelo las que soportan la carga real del seísmo. Es decir, «si la planta baja esta en buen estado a nivel estructural, el edificio es seguro» señala el especialista.
Evaluar y tranquilizar
Mas allá del análisis técnico, una parte fundamental del despliegue de voluntarios ha sido el apoyo a ala ciudadanía. Los expertos han acudido puerta a puerta para resolver todas las dudas de los propietarios, derivar los servicios de bomberos aquellos elementos con riesgo de desprendimiento y registrar los partes necesarios para la posterior actuación de las compañías de seguros.
«La primera labor, a la par que revisamos, ha sido tranquilizar a la gente» manifiesta Arto, que incide en que «es normal que aparezcan grietas» tras movimientos sísmicos debido a la rigidez de las estructuras que forman los edificios.
Prevención a través del mantenimiento
Granada es una zona de actividad sísmica continuada, es por ello que Nacho Arto subraya que la mejor protección frente a futuros temblores en el mantenimiento preventivo.
El foco debe estar en petos de terrazas, cornisas o chimeneas, las cuales pueden estar faltas de conservación y derivar en futuras caídas directas a la vía pública durante un terremoto. Nacho lo compara con las revisiones periódicas a los vehículos y dice que «igual que pasamos la ITV a un vehículo, debemos mantener al día el estado de las viviendas y edificios».
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