La estación de esquí de Sierra Nevada tiene previsto ejecutar este verano unas obras de emergencia en el barranco de Cauchiles para prevenir desbordamientos en las pistas y evitar que se repita lo que ya sucedió con el tren de borrascas el pasado mes de febrero. Unos desbordamientos que también afectaron a la zona del Mirlo Blanco.
Las obras tienen un presupuesto estimado de más de 600.000 euros y se prolongarán durante unos cuatro meses en la parte baja de la estación de esquí, al final de la pista del Río y en el camino lateral de la zona recreativa de Mirlo Blanco.
La actuación pretende mejorar la capacidad hidráulica de las obras de drenaje en el barranco de Cauchiles para prevenir futuros daños materiales, así como garantizar la seguridad de las personas que frecuentan la citada zona recreativa.
Este invierno, la tubería que encauza el agua del Barranco de Cauchiles hacia el río Monachil quedó inutilizada por las fuertes lluvias que se produjeron con el tren de borrascas en febrero. Además, se desbordó el agua por las pistas de esquí.
Se produjeron diversos daños materiales en la pista del Río y en la zona de de Mirlo Blanco, por lo que con estas obras de emergencia se pretende mejorar el sistema actual de drenajes con la mejora de la funcionalidad hidráulica y la capacidad de desagüe.
La solución proyectada cuenta con obras de drenaje para que funcionen en régimen de lámina libre y con los recubrimientos necesarios para evitar la erosión y arrastre de sedimentos. Además, se actuarán en el sistema auxiliar o ‘bypass’ en la parte baja del barranco.
Cetursa ha recordado que los trabajos deberán respetar escrupulosamente la normativa del Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada, así como el resto de las normas vigentes. Las empresas deberán mantener el entorno natural «intacto», fuera de lo que serán las actuaciones y obras en sí y no podrán realizar vertidos ni dejar basuras en la zona de trabajo y sus inmediaciones.

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