No todos los días se consigue completar una racha de cinco victorias ligueras consecutivas. De hecho, pocos equipos son capaces de ello, pero es que el Granada está en un estado de gracia que le permite conseguir y autoconcederse todos los deseos que se plantea esta plantilla nazarí.
Los de Pacheta han vencido este domingo a domicilio al Eldense por cero goles a dos, lo que le permite prolongar un estado de forma que empieza a cambiar el tono de su temporada. El conjunto rojiblanco volvió a demostrar que ha encontrado una fórmula para competir con continuidad y mostrar más solidez atrás.
El inicio ya fue prometedor para los visitantes, que pudieron adelantarse a los dos minutos de juego cuando Ramón Vila fue obligado a intervenir por un cabezazo de Sergio Rodelas. El guardameta local volvió a responder poco después ante el remate de Pedro Alemañ.
El Eldense, eso sí, fue creciendo con el paso de los minutos y consiguió equilibrar el juego. Olabarrieta y Rastrojo probaron fortuna ante Alberto Flores, mientras que los locales encontraron más presencia con el balón. El Granada, por su parte, mantuvo el orden y buscó aprovechar las transiciones, aunque le faltó claridad en los metros finales. Con ocasiones en ambas áreas, el marcador no se movió antes del descanso.
Les sale todo
Tras la reanudación, el Granada recuperó el control y encontró el premio en una acción a balón parado, uno de los recursos que más réditos le está dando esta temporada. Gerard Gumbau puso un centro preciso y Rubén Alcaraz conectó un cabezazo para firmar el 0-1 en el minuto 60, estrenándose como goleador rojiblanco en esta temporada.
El tanto obligó al Eldense a adelantar líneas y Javi Calleja movió el banquillo para buscar la reacción. El conjunto alicantino acumuló llegadas durante el tramo final, como las de Carmona Clemente, quienes dispusieron de oportunidades para igualar, aunque el Granada resistió con un trabajo defensivo colectivo que volvió a resultar determinante.
Pacheta también recurrió a los cambios para refrescar al equipo y aprovechar los espacios que dejaba el rival. Owen Emeka, que había entrado en la segunda mitad, terminó siendo decisivo. Cuando el Eldense buscaba el empate, Diego Pampín protagonizó una gran acción por la banda y asistió a Emeka, que definió en el minuto 91 para establecer el definitivo 0-2.
La victoria confirmó el buen momento de un Granada que ha encontrado continuidad en sus resultados y una estructura cada vez más fiable. El equipo no necesitó dominar todos los tramos del partido para imponerse: supo sufrir cuando el Eldense apretó, aprovechó el balón parado y sentenció en una transición.
Con los tres puntos, el Granada alcanza los 23 puntos y se coloca en la zona alta de la clasificación, igualado con el Eibar y a tres unidades de los puestos de ascenso directo. La racha rojiblanca ya no es una sorpresa pasajera, sino que es una candidatura que gana fuerza semana tras semana. Ahora, dos partidos consecutivos en el Nuevo Los Cármenes en un estado de forma que invita a soñar a la afición nazarí.




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