Pacheta volvió a sonreír y eso, después de una campaña aciaga, ya es significativo. «Llevamos mucho tiempo que estamos consiguiendo un equipo de fútbol. Los que juegan, los que no, el cuerpo técnico e, incluso, afición. Es un buen equipo», esgrimió el técnico burgalés, después de que su Granada lograra un sólido triunfo frente al Córdoba. «Ha sido un partido bastante completo», sostuvo.
«Nos ha costado entrar porque es muy difícil hacerlo contra el Córdoba. “Es un equipo que acaba muchas jugadas, llega con mucha gente, carga área, tiene alternativas. Es muy vertical y casi no te deja ni apretarle», expuso el entrenador rojiblanco, quien, sin embargo, se congratuló por el rendimiento de sus pupilos. «En muchos momentos hemos estado bien y luego hemos tenido el acierto del gol. Ellos no lo han tenido cuando las han tenido», agregó.
«Tenemos muchas virtudes, pero, sobre todo, queremos estar juntos. Esto nos está haciendo crecer. Me alegra mucho que están creciendo los chicos jóvenes en la victoria. Están siendo inteligentes. Me voy con una gran satisfacción, que creo que estamos creciendo, y con mucha alegría», desgranó el técnico granadinista. «Hemos empezado a tener confianza con balón y eso nos ha hecho poder salir y jugar mucho más altos», resolvió, convencido de que «no es fácil ganar aquí».
En esta misma línea, Pacheta insistió en la aportación de toda la plantilla. «Si el que juega de inicio y el que sale del banquillo se dejan el alma, vamos a ser todos mejores», afirmó. Seguidamente reparó en la ausencia de Kader Bamba, que sufre «un problema muscular». También aclaró el motivo de la sustitución de José Arnaiz. «Ha estado toda la semana entre algodones. Tengo gente en el banquillo que puede sustituir a Jose en un momento dado. No me puedo permitir que, por alargarle un poco, le pueda perder un mes y medio», expresó.
Cuestionado sobre el contacto que mantiene con el futurible propietario del club, Michael Schwimer, el técnico rojiblanco reconoció haber tenido «relación en los días que ha estado aquí». Todos queremos lo mejor para el Granada. Él es el máximo accionista si se llega a dar esto. Todos están pendientes de que esto llegue a buen puerto porque todos queremos el bien del Granada”, abundó. Por último, admitió la diferencia en el vínculo con la afición. «El año pasado empezamos terrible y este hemos empezado muy bien. Pero esto, en cuanto sacas los pies del plato, te atizan en la cabeza», bromeó.
Iván Ania, contrariado
Mucho más contrariado compareció su homólogo en el Córdoba, Iván Ania, quien admitió los problemas de su equipo contra el Granada. «No estuvimos cómodos en casi ningún momento del partido a pesar de que nos pusimos por delante muy pronto. Ellos hicieron que nuestra manera de iniciar o de jugar no fuera la habitual. Nos obligaron en momentos a jugar en largo y ahí no éramos ganadores», desgranó.
«Muchas veces nos sentíamos más presionados de lo que realmente estábamos. En alguna situación en la que metimos el balón dentro o de pérdida, vimos que había riesgo y nos condicionó. No nos atrevimos a meter esos balones dentro», expuso. «Jugar tan largo a esa última zona provocó que no fuéramos ganadores», argumentó. Además, a su modo de ver, «el gol a ellos les hizo dar un paso adelante».
«Asumieron un riesgo alto pero no lo supimos penalizar. En la segunda parte creo que fueron mejores. Generaron muchas más llegadas que nosotros, a pesar de que el primer gol es en un balón parado. Los otros dos son por dos pérdidas nuestras», recordó. «No estuvimos cómodos en ningún momento del partido, ni siquiera en la primera parte del partido, en la que íbamos ganando», concluyó.
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