Céline Dion ha vuelto a cantar ante un gran público seis años después de su última actuación. La cantante canadiense regresó este sábado a los escenarios con un concierto en el estadio Plenitude Arena de Nanterre, a las afueras de París, ante unos 35.000 espectadores que esperaban desde hacía años este momento.
La emoción apareció prácticamente desde el principio. Después de interpretar ‹On ne change pas›, la artista no pudo contener las lágrimas y reconoció ante el público: «Había prometido no llorar, no cumplo mis promesas». Pero esas lágrimas eran «lágrimas de alegría».
Un regreso marcado por la enfermedad
El concierto supone mucho más que una vuelta a los escenarios para Dion. La artista, de 58 años, convive con el Síndrome de la Persona Rígida, una enfermedad neurológica poco frecuente que afecta a su sistema nervioso y le provoca espasmos musculares y que también ha afectado a su capacidad para cantar.
La cantante tiene que hacer un intenso trabajo para poder controlar sus músculos y poder afrontar incluso actividades cotidianas como caminar. Las dificultades también han alcanzado a sus cuerdas vocales, lo que ha hecho todavía más complicado su regreso a los escenarios.
La propia cantante quiso referirse a este proceso durante el concierto: «Hay algo que puedo decirles en tres palabras: yo estoy bien. He aprendido a vivir con esta fragilidad; al convivir con ella, la he domesticado y he decidido convertirla en una fuerza vital (…) Esta noche cantamos, bailamos y celebramos».
Dos horas de grandes éxitos
La actuación comenzó con algo más de 45 minutos de retraso sobre la hora prevista, pero la espera no impidió que el público recibiera a Dion con entusiasmo. Tras ‹On ne change pas›, la cantante continuó con ‹Destin› y fue recorriendo algunos de los temas más conocidos de su carrera.
Durante las algo más de dos horas de concierto también hubo momentos de mayor dificultad. En ‹The Chase› cometió un error y tuvo que detenerse para pedir disculpas antes de continuar con la actuación. Después recuperó el ritmo con canciones como ‹I’m Alive›, además de otros grandes éxitos como ‹My Heart Will Go On›, ‹The Power of Love›, ‹Love Can Move Mountains› y ‹The Prayer›.
El tramo final estuvo reservado para algunos de los temas más esperados por sus seguidores, entre ellos ‹All by Myself›, ‹Pour que tu m’aimes encore› y ‹S’il suffisait d’aimer›, además de un pequeño homenaje a Maria Callas.
26 conciertos en París
Este primer recital abre una serie de 26 conciertos que Céline Dion ofrecerá exclusivamente en París. Los primeros 16 se celebrarán en el Plenitude Arena hasta el 17 de octubre, mientras que la expectación generada por su regreso llevó a añadir otras diez fechas para mayo de 2027.
Entre los asistentes a esta primera noche estuvieron personalidades como Michelle Obama, además de varios políticos franceses, como Edouard Philippe y Gabriel Attal, y también nombres de la cultura como la cantante Aya Nakamura o el actor Pio Marmaï.
Al terminar, Dion se despidió del público con un mensaje que resume el significado de su regreso: «Gracias por haber respondido a mi invitación. Los quiero, hasta pronto».

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