Los demócratas han recuperado la mayoría en las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones legislativas celebradas este martes, 3 de noviembre. Así lo proyectan Associated Press, NBC News y Noticias Telemundo, que les atribuyen al menos 255 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un mínimo de 52 de los 100 del Senado, a falta del recuento definitivo.
Donald Trump, que durante la campaña presentó la cita como un examen a su gestión, rechaza leer el resultado como una derrota personal. Aunque su argumento ha sido bastante sencillo ya que su nombre no aparecía en la papeleta.
¿Qué son los midterms?
Las midterms, o elecciones de mitad de mandato, se celebran dos años después de las presidenciales. En ellas se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, alrededor de un tercio del Senado y numerosas gobernaciones estatales. El presidente no se juega su cargo, pero sí los apoyos con los que contará en el Parlamento durante los dos años que le quedan. El nuevo Congreso tomará posesión en enero de 2027.
La versión de Trump y de la Casa Blanca
Poco después de las 22.30, Trump escribió en su red social, que no se presentaba a estos comicios y que, de haberlo hecho, los republicanos habrían arrasado. Horas más tarde, en una entrevista en Fox News, reconoció que los demócratas habían hecho una buena campaña, aunque repitió que no se siente derrotado porque no era candidato.
Según su agenda oficial, el presidente siguió el escrutinio desde el Ala Este de la Casa Blanca, junto a asesores políticos y miembros de su Gabinete. En los mítines de campaña había pedido a sus seguidores que votaran como si él mismo estuviera en la papeleta.
Una fuente de la Casa Blanca ha defendido la misma tesis. A su juicio, el electorado de Trump solo se moviliza en masa cuando él compite, y el perfil de cada aspirante ha pesado en el resultado. Esa fuente ha vaticinado que quienes votaron a los demócratas se arrepentirán cuando bajen los precios de la gasolina, una vez resuelto el conflicto con Irán, y ha avisado de que el presidente endurecerá su ofensiva contra lo que denomina «izquierda radical».
Amenaza de veto y reproches a Abbott y a Fox News
El presidente ha vuelto a advertir de que vetará las leyes que salgan de un Congreso controlado por los demócratas. El veto es una herramienta que la Constitución estadounidense otorga al presidente. Para anularlo, las cámaras necesitan el apoyo de dos tercios de sus miembros, un umbral que los demócratas no alcanzan con las cifras proyectadas.
Trump ha señalado también al gobernador saliente de Texas, el republicano Greg Abbott. Le reprocha haberse convertido en «republicano solo de nombre» y en el último semestre de su carrera, y le atribuye el mal resultado en el estado. Las proyecciones dan en Texas la gobernación a la demócrata Gina Hinojosa y el escaño del Senado al también demócrata James Talarico, frente al republicano Ken Paxton.




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