Tres de las cinco playas de Benalmádena que permanecían cerradas desde este domingo por precaución ante una posible contaminación ya han vuelto a abrir al baño. Se trata de las zonas de Bil-Bil, Arroyo de la Miel y Los Melilleros, mientras que Santa Ana y Las Gaviotas continúan clausuradas de forma preventiva por la presencia de bacterias en el agua.
La medida se adoptó después de que alrededor de una veintena de bañistas presentaran reacciones cutáneas. El Ayuntamiento mantiene activo el dispositivo de control junto a los servicios sanitarios municipales y la Delegación de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, que continúan realizando análisis para esclarecer qué provocó estas afecciones.
Entre las hipótesis que se manejan se encuentran tanto un posible origen biológico, relacionado por ejemplo con la presencia de determinadas algas, como una posible causa química, aunque todavía no se ha podido determinar el origen del incidente. Desde el Consistorio se ha pedido a vecinos y turistas que respeten la prohibición de baño en las dos playas que siguen cerradas y que atiendan en todo momento las indicaciones de los servicios de socorrismo.
Incidencia desatada el pasado domingo
La incidencia comenzó a detectarse el domingo. Alrededor de las 12.30 horas, el teléfono de emergencias 112 recibió un aviso del Servicio de Playas de Benalmádena alertando del cierre de Las Gaviotas después de que varios bañistas sufrieran reacciones en la piel. Tras la notificación, se activaron los protocolos y comenzaron las analíticas para tratar de identificar la causa.
En un primer momento se alzó la bandera roja en Las Gaviotas, prohibiendo el baño mientras se realizaban las comprobaciones. Pero poco a poco, el cierre preventivo se extendió a otras cuatro playas, llegando a contabilizarse hasta cerca de 20 casos de problemas cutáneos en la piel en la zona de Benalmádena.


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