La brecha avanza. Ceuta en vez de unir ha volado por los aires la convivencia. Dicen que hay una regla escrita según la cual en una manifestación siempre hay que dejar en la mitad de los que dicen los convocantes y los que rebaja la organización. Es decir, que si el Ayuntamiento de Málaga (a través de la Policía Local y el PP en el fondo) dice que han sido 140.000 los manifestantes en defensa de Ceuta y la Subdelegación del Gobierno (PSOE) lo rebaja a 50.000 se podría decir que el punto entre medias serían 95.000. Si bien desde Subdelegación en principio habían considerado que eran 30.000.
Realmente a día de hoy existen mediciones y mapeos en 3D para señalar cuánta gente hay en una manifestación. No obstante, siempre conviene no sacar las herramientas a pasear cuando detrás hay tanto en juego y se trata de la política. Pero, ¿de quién se puede fiar uno con una diferencia con una diferencia tan abismal? O una acierta y la otra miente o las instituciones siguen su camino de dinamitar su convivencia y de buscar el punto de confrontación.
La realidad es que las cifras no es que bailan es que se bambolean. Y seguro que es así en buena parte de España donde en el ayuntamiento gobierne el PP y la Subdelegación rebaje bastante los números. Tendrán que hacer la regla de la mediana para buscar ese punto de consenso.
Lo que es cierto es que las banderas españolas están inundando España y que se escuchan muchos gritos contra el Gobierno encarnados en la figura del presidente, Pedro Sánchez. La crisis de Ceuta ha venido para ser ya el elemento disruptor cara a una España que se encamina a unas generales en 2027 donde la ciudad autónoma de 80.000 habitantes va a ser decisiva y la gestión interna y exterior de dicha crisis.
Hacía tiempo que no se veían por todo el país manifestaciones tan multitidunarias y contundentes. Quizás ni salío tanta la gente a la calle cuando España ganó el Mundial hace poco más de un mes y medio.



Síguenos en redes





