Este miércoles ha sido hallado sin vida en una pequeña cala de Guadalmar, a la altura del Chiringuito Mari Gutiérrez, el cuerpo sin vida de un hombre de 49 años. Además, junto a él había un cuaderno con una nota de despedida para uno de sus familiares. Su desaparición se había dado a conocer en las últimas horas, con la información de que se dirigía a una playa de Málaga, aunque testigos aseguraron haber visto su cadáver antes del propio anuncio.
Fue una pareja quien lo vio en torno a las 14.00 horas, vestido y dentro de un saco de dormir. En un primer momento, pensaron que se trataba de uno de los pescadores que, tras pasar la noche con la caña, suelen quedarse a descansar un rato en esa zona de la playa. Al acercarse, comprobaron que no respondía y avisaron de inmediato a los cuerpos de seguridad.
Miembros de la policía nacional se desplazaron al lugar minutos después. Será la investigación, y en su caso la autopsia, la que determine las circunstancias del fallecimiento, aunque quienes vieron el anuncio de su desaparición lograron reconocerle.
Además, aseguraron que el cuerpo no presentaba síntomas de violencia ni se encontraba en posición antinatural, y que llevaba allí varias horas por el estado en que figuraba.
Llegó de madrugada
Según dichas fuentes, el hombre llegó a esa pequeña desembocadura de Guadalmar, muy reconocible siempre por su tamaño y por encontrarse frente al conocido chiringuito, entre la una y las dos de la madrugada anterior. El sujeto se habría acercado a la orilla haciendo uso de su teléfono móvil.
La policía realizó pesquisas para averiguar si podría tratarse de un mendigo con problemas mentales que suele frecuentar la zona, aunque dicha hipótesis fue descartado por personas habituales de esa zona.




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