La incertidumbre y la impotencia se ha apoderado de los hosteleros de Pedregalejo. En marzo comenzaron las obras del paseo marítimo, y todavía no se conoce cuándo terminarán. La falta de respuestas por parte del Ayuntamiento y el cese de la actividad de los negocios en temporada alta está acabando con la paciencia de hosteleros como Herminia Salido, propietaria de la mítica hamburguesería ‘Mafalda’, y de Marieke Vaandrager, hostelera del negocio todavía sin estrenar ‘Sunday Café’.
A pesar de que al principio se proyectó la finalización de los trabajos para agosto, la realidad a pie de calle es distinta. Critican la planificación, la organización por parte del Ayuntamiento y la falta de comunicación. «Es inaudito que una zona con cinco negocios cerrados solo cuente con dos operarios moviendo arena para fingir que se avanza», ha sentenciado Herminia, quien ha tenido que prescindir de nueve empleados este verano debido al cierre temporal de ‘Mafalda’.
Malos olores y ruido constante
A estos retrasos se suman las condiciones «insalubres» que impiden la apertura de los locales. Los malos olores, que provienen de las nuevas canalizaciones de aguas fecales y el ruido constante hace «inviable» la apertura de los locales de la Plaza del Ancla, la más afectada por las obras.
Para los nuevos emprendedores, la situación es «desoladora». ‘Sunday Cafe’ es un negocio situado en esa misma plaza que todavía no ha podido abrir sus puertas debido a las obras. Tenía previsto estrenar sus primeros cafés de especialidad este verano, sin embargo, debido a la paralización de las obras su propietaria está invirtiendo su tiempo en remodelar el local.
El Día de la Virgen del Carmen lo vivirán de forma diferente
El 16 de julio es uno de los días con mayor actividad en el paseo de Pedregalejo debido a la procesión de la Virgen del Carmen. Este año las hosteleras la van a sentir de forma diferente. «Parece que no les importamos ni quienes vivimos ni quienes trabajamos aquí», han lamentado ambas, quienes tampoco pudieron abrir, ni facturar nada en Semana Santa.
Pese a estas declaraciones, los vecinos apoyan la mejora del barrio. «Nos dicen que no podemos darles lecciones de cómo hacer su trabajo, mientras vemos que la plaza está prácticamente paralizada desde el mes de marzo», ha agregado Salido, quien se siente «decepcionada», ya que las promesas de acelerar las obras «han caído en saco roto».



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