El Málaga ha iniciado este lunes la pretemporada para el curso 2026-27. No hay fichajes de momento y las caras nuevas están relacionadas con La Academia. Hay cuatro futbolistas del filial que se ponen a las órdenes de Juanfran Funes para la preparación estival.
Estos son Juani, Adri López, Marcos Rosa y Santaella. Todos ellos tienen ficha no profesional y, aunque a priori es solo para la pretemporada, son cuatro nombres marcados en la ‹libreta› de Loren Juarros como futuribles en el primer equipo.
Juani, el más conocido
De los cuatro, el extremo de Ciudad Jardín es el que más ha estado en dinámica de primer equipo. Es de enero del 2007, por lo que tiene 19 años. Se trata de un habilidoso jugador, que destaca por su velocidad y capacidad para adaptarse a diferentes posiciones y planes de partido. Puede jugar en los dos perfiles, siendo el diestro el preferido, y ha hecho las veces de lateral en el filial ante la ausencia de Rafita.
Santaella, central con buena salida de balón
Cordobés del 2006, Miguel Santaella es un central ‹moderno› con buena creación y capaz de jugar en los dos perfiles de la zaga al tener dominio con los dos pies. Aunque no ha tenido el papel esperado con el filial la pasada campaña, a sus 19 años sigue siendo uno de los jugadores en la línea de sucesión de Juarros.
Marcos Rosa, polivalencia y calidad en ataque
Aunque es centrocampista, su clara vocación ofensiva lo ha llevado a ser mediapunta e incluso delantero en muchos partidos. También hace las veces de ‹falso› extremo. Zurdo, malagueño y goleador. Vive su segunda temporada en el filial y está en el ranking de más goleadores del Atlético Malagueño la pasada campaña.
Adri López, un ejemplo para el deporte y la vida
Las condiciones futbolísticas del jiennense de 21 años, nacido en febrero de 2005, son innegables. Tiene una potencia en zona de ataque destacable y posee grandes cualidades para generar goles. Puede jugar tanto en punta como escorado a banda.
Detrás suya hay una historia marcada por una lesión que le alejó de los terrenos de juego durante un tiempo bastante grande. Lo que parecía una fisura tras meses de pruebas era para algunos médicos una enfermedad rara (Arnold-Chiari). Fue un proceso de año y medio sin poder jugar y no saber ni lo que tenía. Los médicos le decían que no podría hacer vida normal, según manifiesta en una entrevista con Málaga Hoy, pero tras ser detectada una meningitis por fin se supo lo que tenía: una fisura en la vértebra C2.
Se operó y tras una recuperación de paciencia y lucha pudo volver a jugar. Fue en octubre del pasado 2025 y después de llegar incluso a ser titular y una pieza importante para Bravo en el filial sufrió una lesión en el tendón común isquiotibial izquierdo que le hizo despedirse de la temporada.
En mayo renovó hasta 2028 y ahora es uno de los que hará la pretemporada con el Málaga. Una gran noticia para él y una apuesta de futuro para un Málaga que lo tiene en la relación de jugadores con claro potencial para llegar al primer equipo.



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