El Real Betis Balompié vuelve a escuchar este martes la música de la Champions League dos décadas después. Y ante un gran fasto bético hay un nombre que aparece como un resorte, igual que cuando el perro Hugo se ponía de pie con un gol de los verdiblancos: el nombre de Manuel Ruiz de Lopera. Él mítico presidente heliopotiliano, fallecido hace dos años, solamente vio una vez a los suyos en Liga de Campeones, aquella de la 2005-2006.
Era el reverdecimiento del Betis noventero. A ‹don Manué› primero le tocó ponerse la capa de salvador llamando con alegría a a la sucursal de María Auxiliadora en Sevilla del Banco Hispanoamericano. Necesitaba fondos exprés para «800 millones de pesetas en 25 minutos» para que el club, en sus palabras, no muriera.
Después vendría aquello de «estabámos en la UVI» y el Betis libre y aquellos discursos que han quedado para la posteridad. El Betis finales de los noventa con Denilson y Finidi, el que estrenaba el ‹branding› de la Liga de las Estrellas presentando a sus millonarios fichajes con la banda sonora de John Williams la Guerra de las Galaxias.
Que ha fichado el Real Betis Balompié, que ha sido el jugador más caro del mundo. Este jugador que no se iba a poner la camiseta del Betis, para que se la quiten tienen que cerrar un banco, ¡Denilson!
Denilson llegaba a un Betis flamante, que había jugado la Recopa de Europa la temporada anterior. Cuando Lopera pidió a sus hombres «abajarse del Mercedes» en Londres cuando se medían al Chelsea en otra de sus legendarias charlas motivacionales. Años más tarde, el Betis volvería a encontrarse con los ‹blues› en Champions League (cuando ya entraban cuatro equipos en España). Era el Chelsea de los nuevos ricos, el de un Abramovich que le pidió a Lopera la posibilidad de fichar «ar chiquetito».
¿Quién era el «chiquitito»?
Aquel jugador menudo que dio una exhibición ante el Chelsea de un incipiente Mourinho, sí el de «el árbitro ama a Betis», fue nada más y nada que menos Rivera, también conocido como Riverita. El habilidoso mediocampista que venía a Sevilla desde el Levante decidió sacar los pasos prohibidos en aquel ‹EuroBetis› aquella noche del 1 de noviembre de 2005.
El Betis ganó 1-0 con gol de Dani a un Chelsea de relumbrón que se presentó en la Avenida de la Palmera con jugadores como Drogba, Robben, Essien, Makelele, Lampard, Gudjohnsen, Terry, Joe Cole o Peter Cech por citas a unos pocos. Y Abramovich después del baile del manchego Rivera a su medio del campo le dijo a Lopera que le vendiera al que había sido canterano madridista. «Ar shiquetito», en idioma loperiano.
«¿Ustedes vender chiquitito?» dice Lopera que le espetó el ruso a punto de sacar el talonario allí en mitad de la conversación. Aquella fue la gran noche europea de un Betis que luego ha dicho «uy» en Conference League y se ha quedado a medio camino en la Europa League.
Este 8 de septiembre el Betis de Parrott, Isco, el Cucho o Ceballos vuelve a escuchar la canción de la Champions League. A saber quién el siguiente por el que preguntan los grandes europeos si en este caso La Cartuja reedita alguna gran noche como la que vivió el Benito Villamarín hace 21 años.



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