Solo han pasado unos días desde que Pablo García se marchó llorando del Betis. El canterano verdiblanco se despidió de su casa como un niño que tiene que marcharse lejos, entre lágrimas y acompañado por su familia rumbo a Santander. Este sábado se ponía por primera vez la camiseta del Racing, y en menos de 30 minutos sobre el césped ya se ha estrenado como goleador con el equipo dirgido por José Alberto López.
Menos de media hora para estrenarse
El entrenador confió en Pablo García para alinearlo como titular contra el Rayo Vallecano ante la baja de Andrés Martín. La apuesta no le salió mal, ya que el delantero hizo el 2-1 para el Racing a los 27 minutos de juego con un golazo desde fuera del área. Un tanto de instintio, como le gustan al canterano del Betis. El balón le quedó rechazado en la frontal del área y no se lo pensó dos veces: golpeó ajustado y para dentro.
Un adiós doloroso para Pablo García
Pese a que la dirección del Betis ha dejado claro que fue el jugador quien decidió marcharse, la imagen de su despedida dejó claro el dolor que sentía Pablo García por decir adiós a Sevilla. Y es que el delantero no conocía otros colores que no fuesen los verdiblancos, ya que fue escalando desde las categorías inferiores hasta el primer equipo para acabar ganándose el cariño de la afición.
Antes de irse de casa, Pablo García dejó su último regalo en forma de gol. El canterano hizo el tanto de la victoria en el partido contra el Valencia para estrenar su casillero esta temporada. Ahora, el internacional con las categorías inferiores de España ha puesto el segundo tanto en su cuenta personal en Liga, aunque ahora ha sido con la camiseta del Racing de Santander tras unos días cargados de emoción.



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