El 5-5 del minuto 5 reflejaba el ritmo vertiginoso con el que ambos equipos habían comenzado la final, un choque en el que los ataques se imponían claramente a las defensas. Un tanto de David Martínez permitió a los hispalenses tomar la primera ventaja de la calurosa mañana en Palma del Río (7-5, minuto 7).
Sin embargo, dos pérdidas de balón permitieron a los cordobeses igualar rápidamente el marcador (7-7). De momento, el acierto ofensivo no era suficiente para que los hombres de Antonio García lograran hacerse con el control de la final. Un gol de Víctor Deco situó de nuevo a los hispalenses por delante (10-8), aunque Puente Genil volvió a neutralizar la desventaja sin demasiados apuros (10-10, minuto 18).
A siete minutos para el descanso, Raúl Morales, culminando una contra, devolvía la iniciativa al conjunto de Antonio García (13-12). Dos tantos de Tito Díaz permitieron a los hispalenses abrir de nuevo una brecha de dos goles (14-12 y 15-13, minuto 28). Gerard, en superioridad numérica, firmó un merecido 16-13 cuando apenas restaban 100 segundos para el final del primer acto.
Ventaja local al descanso
Al descanso, 17-13. Un resultado justo, de momento, en el Naranja Arena, donde el Cajasol Sevilla BM Proin había conseguido imponer su ritmo en el tramo final de la primera mitad.
Tras el paso por vestuarios, el intercambio de aciertos mantuvo la ventaja de cuatro goles para los sevillanos (19-15 y 20-16). David Martínez, desde el extremo, firmó el 21-16, que permitía a los hispalenses alcanzar por primera vez una renta de cinco goles. Una ventaja más que interesante para el Cajasol Sevilla BM Proin, aunque todavía quedaba mucho partido por delante (minuto 37).
Cajasol Puente Genil no se rendía y, apoyado en una defensa más intensa y en su eficacia desde los siete metros, consiguió estrechar de nuevo el marcador (22-19, minuto 40). La reacción cordobesa obligó a Antonio García a intervenir con un necesario tiempo muerto para tratar de frenar la dinámica de su rival y devolver el control de la final a los sevillanos.
En esos momentos, la calidad ofensiva de Tito Díaz tiraba del carro sevillano (23-19). Una defensa más agresiva tampoco le valía a un Cajasol Puente Genil que veía cómo el 25-20 del minuto 44 comenzaba a adquirir tintes definitivos. Un +5 que, cuando peor pintaban las cosas para los cordobeses, se reducía de manera inquietante hasta el 25-24, tras sendos tantos a portería vacía. De nuevo, emoción en el Naranja Arena.
Arreón final
Dos buenos ataques y una excelente defensa permitieron respirar a los hombres de Antonio García en los últimos diez minutos (28-25, tras el tanto de Uríos). Un respiro que, sin embargo, duró poco ante la enésima resurrección cordobesa (28-27, minuto 54). Chema Márquez, en el minuto 55, puso el 29-27 y dejó en nada el tercer penalti errado por sus compañeros, una losa que explicaba en parte la igualdad que presidía ya el epílogo del encuentro.
Y entonces llegó la contra de Pau López. El extremo sevillano culminó una rápida transición apenas unos segundos después para poner el 30-27 y firmar un tanto que estaba llamado a convertirse en el golpe definitivo a la resistencia de la tropa de Toni Malla. Una contra que repetía a reglón seguido para que todo pareciera atado de una vez para los hispalenses (31-27, minuto 57). Un resultado que fueron capaces de mantener hasta el definitivo 32-30.



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