La localidad pontevedresa de Sanxenxo congregó este sábado a miles de personas que quisieron presenciar en directo la elaboración de la tortilla de patatas más grande del mundo. La empresa gallega El Huevo de la Abuela fue la encargada de preparar el plato, que se sirvió tanto con cebolla como sin ella para satisfacer todos los gustos.
Las cifras del reto
Para completar la elaboración se necesitaron 17.000 huevos, 1.700 kilos de patatas, 300 kilos de cebolla y otros 300 litros de aceite. La sal empleada alcanzó los 30 kilos. Todos estos ingredientes se cocinaron sobre una sartén de seis metros de diámetro, unas dimensiones que obligaron a extremar la logística del evento.
Darle la vuelta a la tortilla fue el momento más espectacular de la cita: una grúa de grandes dimensiones y cuerdas para darle la vuelta a la sartén diseñada para la ocasión
El instante de mayor tensión llegó sobre las 13.30 horas, cuando se procedió a voltear la sartén para completar la cocción de la tortilla por ambos lados. Se trata de una operación de alto riesgo que exigió el uso de una grúa de 75 toneladas y la coordinación precisa de los operarios responsables de manipular la estructura.
Ayudados con una grúa de grandes dimensiones y cuerdas, los trabajadores ejecutaron la maniobra, que como se puede ver en las imágenes que acompañan esta información, el volteo se ejecutó correctamente y apenas se produjeron derrames de huevo durante la maniobra.
Reparto solidario
Una vez destapada, la tortilla se fraccionó en 10.000 raciones que se pusieron a la venta a un precio simbólico de tres euros cada una. La iniciativa no busca únicamente el espectáculo gastronómico: todo lo recaudado con la venta de las raciones se destinará a fines benéficos, un componente solidario que se ha convertido en seña de identidad de este tipo de eventos multitudinarios.
La jornada se enmarcó dentro de las actividades organizadas con motivo de la Feira da Cebola y las celebraciones en honor a Santa Rosalía, dos citas que forman parte del calendario festivo de Sanxenxo. Un total de 72 personas trabajaron a los fogones para sacar adelante la elaboración, en lo que supone la tercera vez que se acomete un desafío de estas características. Sin embargo, es la primera ocasión en la que la tortilla gigante se prepara también en su versión con cebolla, ampliando así las opciones para el público asistente.
El evento volvió a demostrar la capacidad de convocatoria de este tipo de propuestas gastronómicas, que combinan el atractivo del récord con un fin social, atrayendo tanto a vecinos como a visitantes desplazados hasta la localidad pontevedresa para la ocasión.



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