El Real Betis venció al Real Madrid por un gol a cero en uno de los partidos más efectivos, y también alocados, de los verdiblancos en los últimos tiempos. Parrott aprovechó un despiste en un córner mal defendido por los blancos para anotar el gol de la victoria y Valles, además de realizar infinidad de paradas, detuvo en el descuento un penalti a Mbappé.
Sin embargo, no todo fueron buenas noticias para los heliopolitanos, que vieron cómo Diego Llorente sufría un fuerte golpe con Marc Roca en un balón dividido y se partía la nariz. Todo ello, antes de llegar al descanso y teniendo que salir Marc Bartra desde el banquillo para sustituir al madrileño.
Llorente fue examinado en La Cartuja justo después de ser cambiado y se comunicó que tenía una fractura de los huesos propios de la nariz tras el fortuito y desagradable encontronazo con su propio compañero de equipo, el centrocampista Marc Roca.
No tendrá que operarse
El mismo viernes, las primeras informaciones procedentes del club coincidieron con las palabras de Pellegrini en la rueda de prensa posterior y ha tenido que llegar el sábado para conocer ampliamente los detalles de la baja de uno de los pilares fundamentales de este Betis.
Tal y como transmite el club, la desviación de tabique que supuso el fuerte golpe se consiguió reducir, por lo que el central no tendrá que pasar por quirófano, ya que podría jugar con la clásica máscara de carbono que, eso sí, es bastante incómoda, al menos hasta que el jugador se acostumbre.
Precisamente, en ese detalle se encuentra la posibilidad de que el defensa viaje a Lille el próximo lunes para el estreno de los verdiblancos en la Champions League, porque ya se le han tomado medidas para hacerle una personalizada y mientras tanto se probará con una estándar. «Que viaje o no a Lille dependerá de cómo se adapte a ella», comunican desde el Real Betis.
Es duda para Lille
La presencia del central madrileño en la vuelta de los heliopolitanos 21 años después a la competición de clubes más prestigiosa del mundo depende de cómo se encuentre el propio jugador con la máscara. No obstante, y a pesar de que pueda viajar, las posibilidades de que no empiece de titular en Francia son altas.
Ese tipo de máscaras, que protegen notablemente la zona afectada, suelen reducir algo de visión, por lo que el jugador que la porta no tiende a jugar al 100% de su capacidad, además de que forzar no tendría ningún sentido, ya que otro golpe en esa misma zona sí podría provocar que el central esté varias semanas alejado de los terrenos de juego.



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