La Hermandad de Las Siete Palabras continúa avanzando en el proyecto de finalización del palio de la Virgen de la Cabeza. Es por ello que la próxima incorporación será la pintura que ilustrará la gloria del techo de palio, una obra ejecutada por el artista Rafael Amadeo que será entregada al taller de Jesús Rosado para su posterior traducción al bordado.
La pieza será estrenada en la Semana Santa de 2027, una fecha especialmente significativa para la devoción mariana al coincidir con la conmemoración del VIII Centenario de la primera aparición de la Santísima Virgen de la Cabeza al pastor Juan Alonso de Rivas en el Cerro del Cabezo.
Inspiración histórica
Para la creación de esta obra, Rafael Amadeo ha tomado como referencia la iconografía presente en la vitela del libro de reglas original de la Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza, fechado en 1565, recuperando así una estética vinculada a la tradición histórica de la advocación.
En el plano superior aparece representada la Santísima Virgen de la Cabeza, suspendida en el aire y sedente, sosteniendo sobre su regazo al Niño Jesús. Ambos dirigen la mirada hacia el pastor Juan Alonso de Rivas en actitud de comunicación y cercanía espiritual. La Virgen presenta los rasgos idealizados de una joven andaluza, simbolizando la ternura y protección maternal.
El milagro de Juan Alonso de Rivas
En el plano inferior, correspondiente al ámbito humano, el artista recrea la escarpada geografía de Sierra Morena. Bajo la tenue iluminación de la luna puede distinguirse el perfil lejano de Andújar, mientras que en primer término destaca la figura del pastor Juan Alonso de Rivas.
El pastor aparece representado en actitud genuflexa, con la rodilla izquierda apoyada sobre el suelo como símbolo de reverencia, adoración y humildad. En su mano derecha sostiene un bastón, mientras muestra su brazo izquierdo ya sanado, elevando la mirada hacia la Virgen con expresión de asombro y contemplación mística.
La escena se completa con un terreno rocoso característico del Cerro del Cabezo y con la presencia de tres ovejas que acompañan la composición.
Simbología de la pintura
La sanación del brazo paralizado de Juan Alonso se convierte en uno de los principales ejes narrativos de la pintura, representando el milagro y la renovación de la fe.
Asimismo, el pastor aparece descalzo, un detalle que subraya el carácter sagrado del lugar donde acontece la aparición divina. Las tres ovejas presentes en la escena no solo contextualizan el oficio del protagonista, sino que evocan simbólicamente a la Santísima Trinidad.



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