Antonio Muñoz (Sevilla, 1959) reconoce que se quedó en «shock» cuando perdió las elecciones en 2023. No se lo esperaba. Pero paró, templó y pensó como Belmonte que quien para, acaba mandando. Esa es su intención, al menos. Y por eso se quedó en la oposición, una decisión pensada y meditada. Desde el pasado es lunes es de manera oficial el candidato del PSOE a las elecciones municipales y
La entrevista con 101TV es en el entorno de la Plaza de la Toná, en el Polígono de San Pablo. La palabra «barrio» es el eje de su discurso en esta carrera a las urnas. El político podcaster que un día conversa con el arzobispo y al otro con el bético Bellerín, se declara fan del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y su capacidad para trasladar el mensaje en redes, pero también busca referentes más cercanos como el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y su guerra contra la plataforma de pisos turísticos Airbnb.
-Perdió en 2023. Cada vez son más los políticos que abogan por no irse directamente a otros cargos, sino que buscan el paraguas de la oposición e intentarlo de nuevo.
-Si analizamos la historia de la democracia en el Ayuntamiento de Sevilla, la verdad que está lleno de casos donde no se han ganado las elecciones y, con todo respeto, el alcalde o la alcaldesa de turno se ha marchado. Yo decidí quedarme y fue una decisión pensada, meditada, porque yo, efectivamente, en el 2023 esperaba obtener otros resultados. Esperaba seguir siendo alcalde. Y, por tanto, yo tengo que reconocer que ahí hubo un shock. Pero cuando hice el análisis frío y decidí quedarme tuve claro que mi objetivo era llegar a 2027 convirtiéndome en el candidato y en el alcalde después de las elecciones. Ese es mi objetivo.
-¿Qué piensa que ha mejorado en estos tres años, ya camino de cuatro? ¿Qué ha aprendido?
-Tengo la experiencia de haber sido alcalde y eso es una experiencia muy rica. Te enriquece como persona, como político, pero también tengo la experiencia de haber estado, como ahora, en la oposición. Y están siendo años de mucha escucha, de patear mucho los barrios y escuchar a los vecinos y vecinas sobre cuáles son sus quejas en torno a ese autobús que no llega, a esa piscina esperada durante muchísimos años, a esa biblioteca pendiente de construir, a esa zona verde que tampoco acaba de configurarse… En definitiva, yo tengo la mochila llena, llena de información que me han trasladado los vecinos sobre cómo mejorar su barrio y, desde luego, eso va a formar parte de mi compromiso.
-¿Qué piensa que ha mejorado en estos tres años, ya camino de cuatro? ¿Qué ha aprendido?
-Tengo la experiencia de haber sido alcalde y eso es una experiencia muy rica. Te enriquece como persona, como político, pero también tengo la experiencia de haber estado, como ahora, en la oposición. Y están siendo años de mucha escucha, de patear mucho los barrios y escuchar a los vecinos y vecinas sobre cuáles son sus quejas en torno a ese autobús que no llega, a esa piscina esperada durante muchísimos años, a esa biblioteca pendiente de construir, a esa zona verde que tampoco acaba de configurarse… En definitiva, yo tengo la mochila llena, llena de información que me han trasladado los vecinos sobre cómo mejorar su barrio y, desde luego, eso va a formar parte de mi compromiso.
« Esperaba seguir siendo alcalde. Y, por tanto, yo tengo que reconocer que ahí hubo un shock. Pero cuando hice el análisis frío y decidí quedarme tuve claro que mi objetivo era llegar a 2027 convirtiéndome en el candidato y en el alcalde»
-¿Qué ha hecho mal José Luis Sanz en estos cuatro años? Y, por el contrario, ¿qué ha hecho bien?
-Bueno, sinceramente, es difícil encontrar algún ámbito de mejora después de tres años y pico por parte del señor Sanz. Él hizo de la bandera de la limpieza pública en los barrios, en nuestras calles, hizo la bandera electoral. Y hubo un compromiso, que lo dijo él, de que en tres meses se iba a notar la limpieza en las calles de Sevilla. Y eso no ha ocurrido. Por tanto, hay un enorme desencanto, hay un enorme, algunos lo podemos titular de fiasco, en torno a la gestión del señor Sanz. Porque es muy difícil encontrar un ámbito de mejora, porque, lo diría también de otra manera, hay obras en la ciudad, sí, pero transformar una ciudad no es poner la ciudad patas arriba.
-¿Cree que Sanz no tiene una visión de ciudad?
-No tiene. ¿Cuál es el modelo de ciudad del señor Sanz? Sevilla es una ciudad que es la capital de Andalucía y, por tanto, Sevilla, más allá de lo que demandan los ciudadanos (limpieza, seguridad, podas), Sevilla tiene que competir con otras ciudades, Sevilla tiene que pisar fuerte en el mundo. Y no solamente desde el punto de vista turístico, donde ya somos una potencia turística y habría que modular algunas cuestiones, pero también desde el punto de vista económico, de atraer talento, de que los jóvenes encuentren oportunidades cuando terminen sus estudios aquí en Sevilla.
«José Luis Sanz no tiene un modelo de ciudad. Sevilla tiene que competir con otras ciudades, Sevilla tiene que pisar fuerte en el mundo»
-Habla de la suciedad. ¿Está más sucia Sevilla que hace tres años?
-Rotundamente sí, y no es una opinión de Antonio Muñoz. Es una opinión de lo que me dicen los vecinos y las vecinas, en Rochelambert, en Bellavista, en San Jerónimo, en Alcosa, o en cualquier barrio de Sevilla. Es verdad que hay como una preocupación por las arterias principales, que es por donde transcurre la vida del turista o por donde pasa el mayor número de gente, pero cuando te sales de alguna arteria principal, alguna avenida principal, y no siempre, de estos barrios te puedes encontrar una Sevilla sucia e, incluso, llena de ratas. Digamos que lo que me traslada a la gente es que está un poco harta de ver esa Sevilla de postal, esa Sevilla idílica, que se vende para el turismo, pero luego hay una reality en el día a día, que son los barrios abandonados y sucios.
«Cuando te sales de alguna arteria principal, te puedes encontrar una Sevilla sucia e, incluso, llena de ratas»
-Últimamente en sus entrevistas y contenidos en redes sociales incide mucho en la palabra «barrio». Parece que es el eje de su discurso, ¿no?
-Yo sé que muchas veces, en distintas campañas, se ha hablado de los barrios, pero yo, mi experiencia de estos años de oposición, donde te decía anteriormente que he tenido una actitud de escuchar a muchísimos vecinos y vecinas de barrios de Sevilla, de norte a sur, de este a oeste, es que los barrios contribuyen o todo el mundo paga sus impuestos, pero no recibe lo mismo del Ayuntamiento. No todos los barrios son tratados de la misma manera por parte del Ayuntamiento, y yo puedo decir que en estos años del señor Sanz se han agravado esas diferencias entre unos barrios y otros.
«No todos los barrios son tratados de la misma manera por parte del Ayuntamiento»
Y, por eso, mi objetivo fundamental es que la calidad de vida de los ciudadanos, a la hora de disfrutar de una pista deportiva, de disfrutar de una biblioteca, de disfrutar de unas actividades culturales, de que no haya cortes de luz, de los problemas de tráfico, de conexiones a través de Tussam, es que no haya diferencia de barrio. Y ahí hay una tarea inmensa que hacer, y eso se puede hacer, porque es cuestión de cambiar las prioridades del presupuesto. Ahora vemos donde la mayoría de las obras, por poner un ejemplo, se están haciendo en el centro. Mientras tanto, hay muchísimos equipamientos que están pendientes en los barrios y, también, muchísimas obras de reurbanización que están durmiendo en el sueño de los justos.
-También habla de periferias y barrios periféricos: ¿entiende que es un concepto que sigue vigente?
-Claro que existen, es un concepto que podemos utilizar, en mayor o menor medida, pero cuando uno habla con un vecino o vecina de Su Eminencia, de Torreblanca o de San Jerónimo, se sienten abandonados por el Ayuntamiento y eso es muy peligroso. La gente tiene que sentir que el Ayuntamiento está para resolverle sus problemas cotidianos, pero cuando la gente siente que su ayuntamiento no está a la altura, aún pagando los impuestos, y que hay un desencanto, la gente termina desconectándose de la democracia, y eso, por cierto, es carne para la ultraderecha.

-Se habla mucho de la pérdida de esencia, de que Sevilla ya no es para los sevillanos, ¿coincide con ese discurso?
-Totalmente. Hay que recuperar Sevilla para los sevillanos, yo defiendo el derecho de los sevillanos a vivir en su barrio, que el que quiera permanecer en Pino Montano, que siga en Pino Montano, el que quiera estar en Alcosa, que siga en Alcosa. Hago esta refelexión porque con el crecimiento exponencial que han tenido los pisos turísticos desde hace años (no todo es atribuible al señor Sanz, también hay que decirlo), pero con ese crecimiento de los pisos turísticos, se produce una expulsión de muchísimos sevillanos y sevillanas de los barrios.
«Hay que recuperar Sevilla para los sevillanos, yo defiendo el derecho de los sevillanos a vivir en su barrio»
Por tanto defiendo que ni una licencia de piso turístico más, y defiendo también que la vivienda pública sea para siempre, y defiendo también que cuando los fondos buitres compran edificios en el Centro y en Triana, fundamentalmente, el Ayuntamiento pueda ejercer la fórmula de tanteo y retracto, que lo pueda comprar, porque sería una manera de garantizar vivienda pública. Necesitamos la vivienda pública, este va a ser el caballo de batalla durante las elecciones, y, desde luego, nosotros vamos a hacer una oferta, que ya he adelantado alguna, durante la campaña electoral, y lo hemos dicho ya.
-Precisamente, la vivienda es el tema en el que más transversal del momento, el que más coincidencias encuentra en el arco político…
-Pero, sin embargo, las soluciones no son coincidentes, todos estamos de acuerdo en que hay un problema de vivienda, y no solamente en Sevilla. Pero, una medida inmediata: hay 12.000 licencias de pisos turísticos, si el Ayuntamiento de Sevilla, que no lo está haciendo, iniciara, como otros ayuntamientos, como es el caso de Barcelona, la recuperación de esas licencias de pisos turísticos, con incentivos fiscales, eso supondría que en esos pisos, que están dispersos por toda la ciudad…
-O sea, estaría dispuesto, como el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, a que Airbnb no opere en Sevilla.
-Hay que recuperar esas licencias de pisos turísticos para que en esos pisos vivan sevillanos, así de claro. Y, por tanto, eso lleva dos medidas: una, ni una licencia más, y dos, incentivos para el que tenga una licencia de pisos turísticos lo ponga en el mercado del alquiler para atender una demanda de un estudiante, de un trabajador, de una familia sevillana.
-¿Tiene ya alguna propuesta en materia de vivienda que quiera plasmar en su programa electoral?
-Le pongo otra idea que está, ahora mismo, estrangulando las posibilidades de vivienda pública. Ahora mismo en Sevilla, sobre todo en el Centro, hay muchos solares donde es compatible, o dicho de otra manera, es el promotor, el dueño del suelo, el que puede hacer un bloque de apartamentos turísticos o puede dedicarlo a vivienda. Esa decisión es legal y la elección le corresponde al dueño del suelo. Eliminemos esa compatibilidad. ¿Y por qué hay que eliminarla? Porque, ahora mismo es más necesario que haya vivienda que apartamentos turísticos. Eliminemos esa compatibilidad y que en esos solares se construyan viviendas, que es lo que necesitamos.
-Está ya pensando en alguna propuesta estrella o plan de ciudad
-Claro que sí, aquí tiene que haber un plan extraordinario de inversiones para los barrios, ese es mi compromiso. Y además, lo quiero llevar a cabo firmando previamente, durante las elecciones, una especie de contrato ciudadano, donde yo me voy a comprometer que, en tal barrio, si llevan años esperando una piscina, por poner un ejemplo, o sufren los cortes de luz, o llevan años esperando una biblioteca, o la reforestación de un espacio público, yo me voy a comprometer previamente, y ahí va a quedar mi palabra en ese contrato ciudadano. Por tanto, mi primera medida que haré será elaborar ese plan de necesidades para los barrios, porque hay un error que yo creo que tiene el señor Sanz, y es que piensa que Sevilla es solamente un kilómetro alrededor de Plaza Nueva, y yo quiero ser el alcalde de todos los barrios de Sevilla, no de unos pocos.
-Para cerrar, dos cuestiones. Si usted es alcalde, ¿vamos a tener playa en Sevilla?
-Sí. A ver, yo creo que el tema de las piscinas hay que tomárselo muy en serio, para que la gente no tenga que recorrer una distancia considerable para ir a una piscina pública, y, en segundo lugar, lo que he dicho es abrir el debate de ver la viabilidad técnica para que haya una playa en el entorno de San Jerónimo. Lo estamos viendo en ciudades de Copenhague, Berlín, en París, y ¿por qué no en Sevilla? Es cuestión de ver la viabilidad económica, técnica, pero, con la información que tengo de ver cómo lo han abordado en otras ciudades europeas, le puedo asegurar que en Sevilla es posible y será uno de mis proyectos que lanzaré.
-Y, por último, le reconozco el buen gusto como fan de The Smiths. No sé si vio a Morrissey aquí en Sevilla, que tuvo suerte de que no lo cancelara. ¿Sigue siendo igual de fan?
-Sí, sí. Lo vi aquí en el Cartuja, me emocionó muchísimo, porque es mi grupo fetiche, y, bueno, yo nunca pensé, después de la disolución de The Smiths, que iba a poder verlos, ¿no? Es verdad que Morrissey, el cantante, es una persona un poco extraña, que es famosa por cancelar los conciertos vino a Sevilla, pero canceló el concierto de Valencia. Pero, bueno, disfruté como un enano, por así decirlo, en ese concierto.



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