La hermandad de la Misericordia dio este miércoles, 9 de septiembre, el primer paso hacia un nuevo manto de procesión para la Virgen del Gran Poder. El cabildo de hermanos aprobó el proyecto ideado por el bordador malagueño Samuel Cervantes, una pieza en hilo de plata y sedas sobre terciopelo negro que reproduce la composición asimétrica del manto que la Dolorosa lleva en la actualidad.
El proyecto responde a la voluntad de la hermandad de ampliar el patrimonio procesional de su titular mariana, según ha explicado la propia corporación
El visto bueno de la corporación es un trámite necesario, pero no definitivo: el encargo aún debe pasar por el Obispado, que tiene la última palabra antes de que el proyecto quede cerrado. Fuentes de la propia hermandad explican que la idea responde «del anhelo y del sueño de engrandecer y mejorar el patrimonio procesional» de su titular mariana, un propósito que ya aparecía recogido en el programa electoral con el que la actual junta de gobierno, encabezada por Juan José Degara, llegó al cargo.
Cervantes no parte de cero. El manto que la Virgen del Gran Poder viste hoy fue obra de las Madres Filipenses de San Carlos, que lo bordaron entre 1948 y 1949, y que en 2002 fue restaurado y ampliado por Joaquín Salcedo. De aquella pieza toma el nuevo diseño su elemento más singular: una decoración que no se reparte por igual a ambos lados del manto, sino que avanza y se entrecruza en distintos recorridos, un recurso poco frecuente entre los mantos procesionales malagueños y que aporta sensación de movimiento al conjunto.
Sobre un fondo negro, roleos, hojas, flores y tallos entrelazados combinarán tramos más recargados con otros más despejados
Un fondo negro servirá de base a esa decoración vegetal, combinando tramos de bordado más recargado con otros más despejados, sin renunciar en ningún punto a la riqueza visual del conjunto.
Referentes del siglo XIX
El proyecto bebe también de otra fuente: el bordado histórico andaluz de finales del siglo XIX, con las hermanas Antúnez como principal referencia. Cervantes incorpora la variedad de trazos de su obra, tomando como espejo el ya desaparecido manto de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, perteneciente a la Hermandad de la Carretería de Sevilla y considerado una de las grandes piezas de la Semana Santa hispalense, si bien reinterpretado a la escala habitual en los mantos de Málaga.
Las medidas del nuevo manto serán de siete metros de largo por 4,80 metros de boca. Se bordará en hilo de plata fina trabajado a distintas alturas, de forma que la luz rebote de manera desigual sobre cada motivo y genere contrastes de mate y brillo que den profundidad a la pieza. Entre las técnicas previstas figuran el bordado a realce, el tejido de hojillas, las muestras armadas, las cartulinas y el escamado, combinadas con sedas de varios tonos.
El objetivo, según la cofradía, es recuperar el nivel técnico de los grandes bordados antiguos, pero con un diseño actual
Sin plazo para el estreno
La hermandad ha optado por no marcar una fecha de estreno. Tiene otros proyectos patrimoniales en marcha y prefiere que el nuevo manto avance sin presión de calendario. El propio Cervantes calcula que el trabajo puede prolongarse entre seis y siete años, aunque insiste en que ese plazo no es cerrado.
«Siempre que me han preguntado qué trabajo me gustaría hacer para la Semana Santa de Málaga, he contestado que el manto de mi Virgen del Gran Poder, como es lógico», ha afirmado el bordador malagueño, que añade: «Simplemente, hacer el proyecto ha sido un reto para mí por ser para quien es».
Cervantes compagina este encargo con otro de gran magnitud para la Semana Santa malagueña: el palio de la Virgen del Amor, de la Cofradía de El Rico.



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