La Guardia Civil detectó durante las primeras horas de la entrada masiva de migrantes en Ceuta una actitud de «pasividad» por parte de las autoridades marroquíes. Un informe elaborado el mismo 30 de julio, primer día de la crisis, señalaba que las fuerzas de seguridad del país vecino estaban «permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza», después de que el día anterior se hubiera observado «proactividad y colaboración adecuada».
Cronología de los análisis de la Guardia Civil
Uno de los primeros análisis fue elaborado a las 13.20 horas del 30 de julio. Posteriormente, a las 18.15 horas, la Sección de Operaciones del Estado Mayor de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) volvió a referirse a la «pasividad» de las fuerzas marroquíes. Según la cronología elaborada por la Guardia Civil, la situación alcanzó un punto crítico alrededor de las 12.00 horas, cuando comenzaron a producirse también entradas a través del espigón fronterizo.
A las 13.40 horas se observó de nuevo «cierta proactividad» de las fuerzas de seguridad marroquíes, aunque esta actuación no tuvo un efecto inmediato sobre el número de llegadas. En esas mismas horas comenzaron a aparecer informaciones sobre posibles personas fallecidas por ahogamiento.
A las 14.00 horas se estableció por primera vez una conexión por videoconferencia con el Ministerio del Interior para coordinar la respuesta ante la crisis. En ese momento, la Guardia Civil manejaba una estimación de unas 10.000 personas que podrían haber entrado en Ceuta y otras 6.000 que permanecían en Marruecos a la espera de cruzar.
Las cinco hipótesis que manejaban las autoridades
En otro documento elaborado durante esa jornada, la Jefatura de Información de la Guardia Civil planteó hasta cinco posibles explicaciones para la «incapacidad de las autoridades marroquíes para contener» la entrada masiva. La hipótesis considerada más probable era que las fuerzas marroquíes hubieran quedado desbordadas por la magnitud y rapidez del movimiento de personas, provocando una «sorpresa operativa» que les habría impedido contener la avalancha.
Como segunda posibilidad se apuntaba a una reducción de efectivos destinados al control fronterizo debido a la celebración de la Fiesta del Trono, que tenía lugar ese día en Marruecos. La tercera hipótesis contemplaba un cambio de actitud de las fuerzas de seguridad marroquíes, que podrían haber evitado ejercer medidas de contención contra los migrantes durante una jornada señalada para el país.
La Guardia Civil también planteó que los movimientos pudieran haber sido dinamizados por un «actor externo» y, como quinta posibilidad, que pudiera existir algún tipo de connivencia de las autoridades marroquíes como reacción a acontecimientos políticos recientes. Entre estos últimos se mencionaban la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Argelia una semana antes y una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con la gestión de la frontera.



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