La victoria por la mínima del Real Madrid sobre el Inter de Milán en la Champions ha traído cola en la capital española. Todo ello después de haber perdido frente al Real Betis en el Estadio de la Cartuja el pasado viernes, ya que la parroquia madridista no está del todo convencida con el juego de su equipo.
Como ya sucedió en la primera etapa de José Mourinho, el portugués ha vuelto a comparar a los aficionados blancos y béticos. El luso, que ya dejó alguna píldora en Sevilla, aprovechó la rueda de prensa posterior al partido frente al Inter para recriminar al Bernabéu los pitos a sus jugadores.
El portugués, al ser preguntado sobre si entendía las críticas por el juego mostrado, respondió que no debería hacerse un mundo de ellas, porque realmente el equipo blanco no está jugando tan mal. De hecho, enlazó la respuesta con la apreciación de que hace unos días, ante el Betis, «masacraron» a los verdiblancos.
Tuvimos diez ocasiones claras para marcar y el Betis sufrió, pero sufrieron los once jugadores más los 70.000. Pero, con todo el respeto, es un grandísimo club el Real Betis, pero otra cosa es el Real Madrid. Aquí la gente tiene otro tipo de exigencia
La respuesta se puede enfocar desde varias perspectivas. Se podría pensar que es un ataque al conformismo de la parroquia verdiblanca, pero, si se sigue analizando su intervención, el verdadero palo es a su propia afición. El luso concluyó diciendo que a la prensa le gusta ese tipo de preguntas sobre las críticas para ver si a él se le escapa una frase en la que muestre su enfado.
Un descontento que, aunque Mourinho no quiera evidenciar e intente tapar de todas las maneras, es evidente. A día de hoy no hay comunión entre el Madrid y su afición, ya que el club lleva dos años sin títulos y, hasta el momento, no se ha visto ningún cambio de actitud ni rendimiento, y eso que el portugués es el tercer entrenador en doce meses.
Un ‘flashback’ de 14 años
En 2012, Mourinho, en plena crisis con la afición madridista, visitó con el conjunto blanco el Estadio Benito Villamarín y perdió 1-0 con gol de Beñat. Aquel día, el ambiente en Heliópolis fue descomunal, con el feudo verdiblanco a rebosar y todos los aficionados animando durante los 90 minutos.
El Real Betis se llevó aquella victoria, pero la imagen del día la protagonizó el entrenador portugués, quien dedicó los últimos instantes de su presencia sobre el verde del Villamarín para aplaudir a la afición bética antes de encarar los vestuarios y la sala de prensa, donde dejó una frase similar a la de este pasado martes.
Después de una semana difícil y de algún conflicto con sus jugadores, la afición del Betis ha ayudado a su equipo a ganar. Y eso me gusta, afición contra el Real Madrid pero correcta. He felicitado a los jugadores del Betis porque dejaron todo lo que tenían, lucharon con un espíritu de sacrificio enorme
Aquella estampa era un claro dardo a su propia afición, ya que Mourinho no entendía cómo el Madrid podía permitirse jugar cada partido en casa con el miedo a los pitos de su propia afición mientras que luego, jugando como visitante, aficiones como la del Betis no dejaban de apoyar a su equipo.
Catorce años después, la película vuelve a repetirse, aunque con algún matiz diferente, ya que aquel Madrid venía de ganar la liga y el Betis no llevaba tanto crecimiento a sus espaldas como hoy en día. En 2012 se evidenció que la afición bética estaría en las buenas y en las malas.
Por su parte, casi tres lustros después, también se ha demostrado que Mourinho no entiende los pitos a sus jugadores y que, aunque la exigencia sea mayor en la capital, el portugués considera que una afición debe parecerse más a lo que practica el beticismo y no a lo promulga el madridismo.



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