La Virgen de la Esperanza de la Macarena se presenta este miércoles 9 de septiembre con un nuevo cambio de vestimenta, recuperando así una estampa histórica con el manto de los Ángeles. Este es el séptimo cambio que realiza José Carlos Gutiérrez como vestidor de la Dolorosa del Arco.
La primera vez que lo luce en la basílica
Se trata de una pieza de la que se conservan muy pocas referencias históricas y que se fecha entre los años 1936 y 1942. El manto de los Ángeles se intuye en una fotografía de la Dolorosa en la iglesia de la Anunciación datada en 1942. De esta forma, la imagen mariana luce el manto setenta y cino años después de hacerlo por última vez. Además, es la primera ocasión en la que lo ostenta en la Basílica, ya que anteriormente solo lo hizo en San Gil y en el citado templo de los titulares del Valle.
Es importante reseñar que en 2024, el manto fue restaurado por José Antonio Grande de León. Durante esta intervención se restituyó su parte trasera con el mismo terciopelo de la parte frontal, permitiendo recuperar la visión de la pieza desde todos sus ángulos y ampliar sus posibilidades de uso.
El manto de los Ángeles
Fue concebido originalmente como manto de camarín de la Virgen de la Esperanza, cayó en desuso tras el traslado de la Hermandad a la actual Basílica en 1949. Hoy, muchas décadas después, vuelve a vestir a la Santísima Virgen. La pieza destaca especialmente por el extraordinario bordado de su parte frontal, donde aparecen dos ángeles, uno a cada lado, siguiendo el diseño del manto de malla realizado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1899 y 1900.
En él se integran también numerosos bordados y elementos procedentes de vestidos de diferentes toreros, junto a piezas de nueva factura, como lazadas, ángeles y mallas de oro realizadas directamente sobre el terciopelo.
El ajuar que porta la Macarena
La Virgen luce también la saya conmemorativa del 50.º aniversario de su Coronación Canónica, realizada en 2014 por el taller de bordados Charo Bernardino. Una obra que reúne el bordado tradicional, el antiguo y técnicas más novedosas, entremezclando los distintos puntos y los diferentes hilos empleados en el bordado en oro a realce sevillano.
Completa el conjunto la toca de rombos, obra de Francisco Carrera Iglesias, realizada en 2008 como recreación de la que Juan Manuel Rodríguez Ojeda ejecutó a comienzos del siglo XX, junto a un tocado de punto de aguja. María Santísima de la Esperanza luce la corona realizada en 1941 en la joyería de D. Salvio Miguel Dalmás, donada por el entonces Consiliario de la Hermandad, D. Miguel Gallego Aguilar. Este 9 de septiembre, la Esperanza vuelve a mostrarnos una imagen que forma parte de la memoria de la Hermandad. El manto de los Ángeles recupera su lugar junto a Ella y nos permite contemplar, nuevamente, una estampa histórica de María Santísima de la Esperanza.



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