La cuarta muerte por golpe de calor en Andalucía desde el inicio de la temporada de altas temperaturas se ha registrado en Sevilla. La víctima es una mujer de 59 años, nacida en Rusia y residente en la capital hispalense desde 2014, que falleció después de permanecer durante un tiempo prolongado expuesta al calor en la vía pública, según ha informado la Junta de Andalucía.
Por el momento, no se ha determinado qué motivó esa exposición continuada al calor. La Administración autonómica ha precisado además que la mujer no presentaba antecedentes personales considerados factores de especial riesgo dentro del Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026.
La provincia de Sevilla concentra ya tres de las cuatro muertes por golpe de calor confirmadas este verano. A este último caso se suman el de un trabajador de 48 años fallecido en la capital y el de una mujer de 71 años vecina de Sanlúcar la Mayor. El primer fallecimiento de la temporada correspondió a un hombre de 68 años en la provincia de Almería.
Los datos sanitarios reflejan también el impacto que están teniendo las altas temperaturas en la comunidad. Desde el comienzo de la temporada se han contabilizado 1.081 urgencias relacionadas con el calor, de las que 747 fueron atendidas en atención primaria y 334 en hospitales. Además, se han confirmado 18 golpes de calor, todos ellos con ingreso hospitalario, de los que diez pacientes continúan ingresados y cuatro han perdido la vida.
Protocolo activo
Ante la persistencia de las altas temperaturas, la Junta mantiene activado desde el pasado 15 de mayo y hasta el 30 de septiembre el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud. El objetivo es reducir las consecuencias del calor sobre la población, especialmente durante los episodios de ola de calor.
Este dispositivo se apoya en las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que permiten establecer distintos niveles de alerta en función del riesgo por exceso de temperatura. Además, contempla la identificación de los colectivos más vulnerables y la coordinación entre administraciones y entidades para aplicar medidas preventivas.



Síguenos en redes






