La Policía Local de Granada ha detenido al dueño de un local de comida rápida de Granada, que ha sido precintado también tras descubrir durante una inspección sanitaria que en el establecimiento, ubicado en el distrito Genil, había insectos o comida sin etiquetar además de numerosas drogas en la trastienda, entre ellas, plantaciones de marihuana, que estaban custodiadas por un perro de raza potencialmente peligrosa. El local era un punto de venta de droga clandestino, ya que también se han localizado balanzas de precisión y unos 7.000 euros en efectivo.
La intervención se produjo el pasado miércoles, sobre las diez de la noche, cuando la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local de Granada pasó a inspeccionar este establecimiento de comida rápida por posibles deficiencias higiénico-sanitarias, según ha informado el propio cuerpo policial a través de su cuenta oficial en la red social X.
Los agentes encontraron en la zona de preparación de comida y atención al cliente del establecimiento insectos, carnes sin etiquetar y salsas sin identificar, además de los frigoríficos apagados y aceite de freidoras completamente degradado.
Cuando la unidad quiso realizar la inspección de la parte oculta al público, al acceder a la trastienda se encontraron con un perro de raza potencialmente peligrosa que se encontraba franqueando la puerta de una habitación en la que había «botes con algo verde».
Tras pedir a una empleada que sacara al perro, los agentes comprobaron que el interior de los botes había un total de 690 gramos de marihuana. Los agentes solicitaron entonces el apoyo de una unidad de Intervención y hallaron un cultivo de marihuana ‹indoor› con 88 plantas, un enganche ilegal a la luz, más de 80 gramos de cocaína, MDMA, metanfetaminas, balanzas de precisión y aproximadamente 7.000 euros en efectivo.
El responsable del establecimiento fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico y el local quedó precintado.



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