El emprendimiento también existe en el Polígono Sur, aunque en numerosas ocasiones pasa desapercibido. Esa es una de las principales conclusiones del trabajo desarrollado por Francisco López, alumno del Máster Universitario en Estudios Avanzados en Dirección de Empresas de la Universidad de Sevilla, que propone nuevas estrategias para fortalecer el tejido empresarial del barrio a partir de la realidad de sus propios vecinos.
La investigación parte de un diagnóstico que refleja las dificultades del entorno empresarial de la zona. Según explica López, los negocios situados en el Polígono Sur obtienen menores ingresos y presentan una esperanza de vida inferior respecto a empresas ubicadas en áreas cercanas del mismo código postal.
«Una empresa que está ubicada en el Polígono Sur factura nueve meses menos de ingresos y vive, por término medio, tres años menos que una empresa de su entorno más cercano», señala Francisco López.
Más allá de las empresas registradas
El estudio apuesta por ampliar la mirada y no limitar el análisis a las sociedades constituidas oficialmente. Para el investigador, comprender el emprendimiento en el Polígono Sur exige observar también las iniciativas económicas que forman parte del día a día del barrio.
«Hay gente que emprende sin saber que está emprendiendo. Hay personas que realizan economía informal sin ser conscientes de que esa actividad podría regularizarse y contribuir a fortalecer el tejido económico del barrio», afirma López.
Hay gente que emprende sin saber que está emprendiendo. Hay personas que realizan economía informal sin ser conscientes de que esa actividad podría regularizarse
Entre esos ejemplos se encuentran jóvenes que, tras completar su formación en estética, ofrecen servicios de manicura a vecinos, o pequeños comercios conocidos popularmente como «ventanitas», que suministran productos básicos a cualquier hora del día. Actividades que generan ingresos y prestan un servicio a la comunidad, aunque habitualmente permanecen fuera del circuito empresarial formal.
La importancia de cambiar la percepción
La investigación también analiza cómo determinados valores presentes en la población influyen en la iniciativa emprendedora. Según Francisco López, la cultura del barrio presenta unas características propias que condicionan la forma en la que sus habitantes entienden el emprendimiento y las oportunidades económicas.
Otro de los hallazgos más relevantes es la escasez de referentes visibles. El investigador sostiene que muchas personas que logran mejorar su situación económica terminan trasladándose fuera del barrio, lo que dificulta que nuevas generaciones encuentren ejemplos cercanos de éxito empresarial.
«Es necesario que esos referentes permanezcan en el barrio, ayuden a otros vecinos a crear empresas y sirvan de ejemplo para toda la comunidad», subraya López.
La universidad como puente
El trabajo se desarrolla dentro de un proyecto de investigación del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, dirigido por los doctores Inmaculada Jaén y Francisco Liñán, especialistas en emprendimiento.
Para Félix Jiménez, doctor en Administración de Empresas y coordinador del Máster Universitario en Estudios Avanzados en Dirección de Empresas, una de las prioridades del programa es conectar la formación académica con las necesidades reales del entorno.
«Intentamos que el alumnado no solo adquiera conocimientos teóricos, sino también una auténtica actitud emprendedora, desarrollando capacidades como la comunicación y el contacto directo con el tejido empresarial», explica Félix Jiménez.
El máster mantiene colaboración con instituciones y entidades relacionadas con la innovación y el emprendimiento mediante encuentros, mesas redondas y actividades prácticas que acercan a los estudiantes a la realidad empresarial.
Romper barreras para crear oportunidades
Félix Jiménez considera que las dificultades para emprender no dependen únicamente de la financiación o de los recursos disponibles.
«La principal barrera para emprender es el miedo. Muchas veces se señala la financiación, pero después de años trabajando con emprendedores comprobamos que ese temor inicial suele ser el verdadero obstáculo», asegura.
En el caso del Polígono Sur, el profesor defiende que el acompañamiento institucional y universitario puede desempeñar un papel decisivo para transformar iniciativas informales en proyectos empresariales consolidados.
Lo importante es que universidades, instituciones y otras entidades se impliquen para que las personas que ya están emprendiendo conozcan las vías formales y se animen a crear empresas
«Lo importante es que universidades, instituciones y otras entidades se impliquen para que las personas que ya están emprendiendo conozcan las vías formales y se animen a crear empresas. Es un proceso complejo que requiere tiempo, pero con compromiso pueden alcanzarse grandes resultados», concluye.



Síguenos en redes






