La capital hispalense está más cerca de contar con su primera gran mezquita después de más de veinte años de proyectos frustrados. La Fundación Mezquita de Sevilla impulsa ahora un centro cultural islámico que se levantará en un solar situado entre las calles Poeta Manuel Benítez Carrasco y Ronda Nuestra Señora de la Oliva, junto al Polígono Sur y cerca del Parque Celestino Mutis.
La iniciativa se encuentra pendiente de la licencia urbanística, ya que el expediente aún debe pasar por la comisión correspondiente del Ayuntamiento. Según ha explicado el vicepresidente del patronato de la fundación, Jalid Nieto, la previsión es que las obras puedan comenzar en aproximadamente seis meses, con el objetivo de que los trabajos arranquen antes de finalizar 2026 y concluyan en un plazo máximo de tres años.
Un proyecto privado para evitar los obstáculos del pasado
La fundación subraya que esta nueva propuesta se desarrolla sobre un terreno de propiedad privada adquirido por la propia entidad, una fórmula que busca evitar las dificultades administrativas y políticas que frustraron anteriores intentos.
El primer gran proyecto para construir una mezquita en Sevilla se planteó en 2004 en el barrio de Los Bermejales, tras un acuerdo con el Ayuntamiento presidido entonces por Alfredo Sánchez Monteseirín.
El primer gran proyecto para construir una mezquita en Sevilla se planteó en 2004 en el barrio de Los Bermejales, tras un acuerdo con el Ayuntamiento
Aquella iniciativa encontró una fuerte oposición vecinal y terminó llegando incluso a los tribunales. Más tarde se estudiaron otras ubicaciones en Santa Bárbara y Pino Montano, aunque ninguna llegó a materializarse.
Una mezquita integrada en un complejo cultural
La sala de oración ocupará alrededor del 20 % de la superficie total del futuro complejo y tendrá una capacidad estimada de entre 400 y 500 personas. El espacio estará situado en el interior del conjunto y adoptará una forma triangular, siguiendo la geometría de la parcela donde se construirá.
Uno de los elementos más singulares del diseño será su revestimiento exterior, inspirado en los paños de sebka de la Giralda, la característica red de rombos que decora el antiguo alminar almohade.
No obstante, los promotores insisten en que el proyecto va mucho más allá de una mezquita convencional. El complejo incluirá salas de exposiciones, espacios para reuniones, áreas educativas y otros servicios comunitarios, por lo que prefieren definirlo como un centro cultural islámico.
Una inversión superior a los 10 millones de euros
El presupuesto estimado supera los 10,8 millones de euros, una cantidad que engloba la compra del suelo, la construcción, el equipamiento, los costes técnicos, licencias e impuestos. Toda la financiación procederá de aportaciones privadas.
La fundación también contempla que el recinto disponga de un centro de negocios e inversiones y de una oficina de turismo orientada a fortalecer los vínculos entre Sevilla y los países de tradición islámica, con la intención de atraer actividad económica y nuevas oportunidades para la ciudad.
Vocación social y cultural
Los responsables del proyecto destacan además el valor simbólico de su ubicación junto a una de las zonas más vulnerables de Sevilla y confían en que el futuro centro pueda colaborar en iniciativas sociales y de integración.
El objetivo, según recoge el plan director de la entidad, es crear un espacio que atienda las necesidades espirituales, educativas y sociales de la comunidad musulmana sevillana, al tiempo que fomente el diálogo intercultural y contribuya a enriquecer la vida cultural de la ciudad.
La Fundación Mezquita de Sevilla fue constituida en 2004 precisamente para impulsar la construcción y mantenimiento de un centro cultural islámico en la capital andaluza. Actualmente gestiona un espacio de oración y actividades comunitarias en la Plaza Ponce de León, abierto desde 2002.



Síguenos en redes






